:::: MENU ::::
  • 24.3.20
El delegado de Empleo, Formación, Trabajo Autónomo, Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, Ángel Herrador, ha querido informar sobre el dispositivo puesto en marcha por el Servicio Andaluz de Empleo, para trabajadores afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de fuerza mayor causados por el coronavirus, “teniendo en cuenta la normal confusión que puede generar esta situación excepcional en la que nos encontramos”.



El responsable territorial ha explicado que la máxima prioridad en estos momentos de la delegación que representa “es agilizar al máximo la tramitación de Expedientes Temporales de Regulación de Empleo porque tenemos claro que detrás de cada ERTE hay personas, necesidades, obligaciones y queremos que cuanto antes se resuelva su situación para que no estén sin ingresos y reciban su prestación por desempleo en tiempo y forma”.

Para ello ha recordado la plataforma de tramitación simplificada que se puso en marcha el pasado 20 de marzo dirigida a las empresas y ahora quiere dirigirse a los trabajadores para informarles de las gestiones que les corresponden.

Un trabajador que se encuentre dentro de un ERTE debe tramitar su prestación por desempleo y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha regulado un procedimiento que permite hacerlo sin necesidad de presentación de solicitud individual, “por lo tanto, los trabajadores afectados por ERTE no tienen que solicitar la prestación por desempleo al SEPE, pero sí deben darse de alta como demandantes en el Servicio Andaluz de Empleo”.

Dentro de esta situación pueden darse dos casos. Primero, que el trabajador nunca haya estado registrado en el SAE. Esta nueva inscripción solo se podía hacer de manera presencial en cada oficina de Empleo pero desde hoy, y ante el cumplimiento del Estado de alarma, debe hacerse a través de un formulario por vía telemática que está disponible en este enlace. Si hubiera alguna incidencia se puede llamar a los teléfonos de atención que se han habilitado por oficinas en esta dirección.

Si por el contrario el trabajador ha estado alguna vez registrado como demandante de empleo (aunque fuera hace mucho tiempo), puede reinscribirse de forma telemática en la web del SAE  o en la aplicación para móviles. Si hay alguna incidencia y no puede reinscribir su demanda, debe contactar por teléfono con su oficina y el SAE tramitará su alta como demandante.

Herrador ha querido hacer hincapié en que se están reforzando los medios telefónicos y telemáticos y que aunque las oficinas de Empleo permanecen cerradas al público, “el personal del SAE continúa trabajando en ellas, manteniendo las medias de seguridad y salud laboral precisas, y además se está facilitando el teletrabajo para garantizar la prestación de los servicios esenciales”.

Empleo apela a la "responsabilidad" de las empresas

El delegado de Empleo ha querido también apelar en estos momentos a la "responsabilidad" de las empresas para evitar que se comentan fraudes y puedan producirse situaciones ilícitas en la tramitación de los ERTE. Herrador ha incidido en que “estamos en una situación excepcional y por ello pedimos la máxima colaboración de colegiados y empresas y que presenten documentación acorde con esta situación porque se podría dar el caso de que alguna empresa pudiera aprovechar esta circunstancia de excepcionalidad para intentar presentar ERTE por fuerza mayor en supuestos donde no está contemplado”.

En este sentido, el delegado de Empleo ha recordado al efecto “que la normativa establece la posibilidad de revisar de oficio, esto quiere decir, que una vez pasado esta situación, las administraciones competentes pueden pedir la dvolución de la prestación por desempleo en el caso de los trabajadores y exigir las responsabilidades que se hubieran incumplido a las empresas y trabajadores.

Para agilizar este proceso y ayudar a las empresas y asegurar una pronta retribución de desempleo a los trabajadores inmersos en un ERTE, la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, puso en marcha el pasado 20 de marzo una plataforma simplificada, que incluye un formulario tipo que se puede presentar con o sin certificado digital. La documentación que es necesaria adjuntar queda recogida en una sencilla guía accesible desde la web, y consiste básicamente en documentación que acredite la actividad de la empresa.

Herrador ha querido poner en valor esta plataforma y ha querido mandar mensaje de tranquilidad a las empresas porque desde las administraciones públicas, “estamos haciendo un gran esfuerzo para garantizar una renta de sustitución a empresas y trabajadores ante la falta de liquidez derivada de esta crisis provocada por el Covid-19, facilitando estas gestiones a las empresas con sede en Andalucía, agilizando el proceso y contribuyendo a que esta situación coyuntural tenga el menor impacto posible sobre el mercado de trabajo”.

“Hay que tener claro que los ERTE no suponen despido. Por lo tanto, tienen un menor coste para la empresa y para el trabajador en la situación excepcional actual, si las empresas optan por presentar un ERE, además de asumir mayores dificultades para recuperar la actividad, tendrán que afrontar los costes del despido que conlleva la indemnización”, ha aclarado Herrador.

Así mismo, el responsable territorial ha querido insistir en que es importante que las empresas presenten de manera telemática y mediante este formulario sus solicitudes “porque esto agiliza mucho la resolución. Piensen que tenemos solo cinco días para dar respuesta y hay muchos expedientes. No obstante recordamos que cuando los ERTE sean por fuerza mayor, como esta crisis del Covid-19, si no existe respuesta expresa de la administración, es decir por parte de la autoridad laboral, se entiende que el silencio administrativo sería positivo y así lo recoge la legislación”.

Una vez admitida la solicitud que se presente por esta vía, la Autoridad Laboral podrá pedir informe a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que se emitirá en el plazo de 5 días. La resolución de la Autoridad Laboral se limitará a constatar la existencia, cuando proceda, de la fuerza mayor alegada por las empresas, pymes, micropymes y autónomos con asalariados a su cargo correspondiendo a ésta la decisión sobre la aplicación de medidas de suspensión de los contratos o reducción de jornada, que surtirán efectos desde la fecha del hecho causante de la fuerza mayor. El silencio administrativo es positivo.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: ARCHIVO
  • 24.3.20
Varios centros educativos de la provincia hicieron entrega ayer de material de prevención frente al Covid-19 a diversos hospitales con el objetivo de favorecer la prevención de los profesionales sanitarios. "Debido a la suspensión de la actividad docente, y dado que estos centros cuentan con Formación Profesional dentro de su oferta educativa, decidieron colaborar con el material de prevención con el que contaban en las aulas", explicaron desde la Junta.



De este modo, el Hospital Universitario Reina Sofía ha recibido mascarillas, gafas de laboratorio, guantes, solución hidroalcohólica, batas, trajes de protección individual y desinfectante de superficies y material medicoquirúrgico por parte de los IES Fuensanta, San Álvaro, Zoco, Maimónides y Santos Isasa (Montoro).

También han donado material los CEIP Gloria Fuertes, Santuario, Cervantes, Federico García Lorca, Duque de Rivas y Salvador Vinuesa de la capital cordobesa. Además, han participado en este ejemplo de solidaridad frente a la pandemia del Covid-19 los Centros de Formación Privados (CDP) Forem-A, Fundación Albor, Medac Córdoba, Salvador de Córdoba, Santo Ángel y Yucatal (Posadas).

Hasta el Hospital Infanta Margarita de Cabra han llegado mascarillas, gafas de protección, guantes, monos de buzo y botes de solución hidroalcohólica desde los CEIP Expectación (Encinas Reales) y Nuestra Señora del Rosario (Luque), del IES Juan de Aréjula (Lucena), del colegio Blas Infante de Rute y del CDP Espíritu Santo de Baena.

El IES Ulia Fidentia de Montemayor ha enviado al Hospital Comarcal de Montilla guantes, botes de solución hidroalcohólica e hisopos, al igual que el CEIP Urbano Palma (Santaella) y al CDP Cegam de Fernán Núñez. Por su parte, el IES Antonio María Calero de Pozoblanco ha hecho entrega de mascarillas, hisopos, gafas de protección, guantes, alcoholes sanitarios y solución hidroalcohólica al Hospital Valle de Los Pedroches.

Todo este material ha sido recogido en los centros educativos por voluntarios de Protección Civil de cada uno de los municipios para llevarlos a los distintos hospitales. El delegado del Gobierno, Antonio Repullo, agradeció ayer “esta ola de solidaridad para ayudar a todos los profesionales sanitarios que trabajan cada día por nuestra salud".

"Lo primero es la salud y tenemos que proteger a quienes están velando por ella desde todos los hospitales y centros de salud de la provincia", añadió Repullo, quien quiso agradecer la labor de los voluntarios de Protección Civil de Córdoba que, bajo las medidas de protección establecidas, han formado parte de esa cadena solidaria y voluntaria emprendida desde distintos centros educativos de la provincia.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 23.3.20
Como si no acumulara suficiente desprestigio, una nueva mancha ha venido a empañar los brillos de la Corona real, aquella que cubre la cabeza inviolable y no sujeta a responsabilidad del Rey, aunque sea emérito. Parece que la fatalidad es el destino de una monarquía que nació de forma irregular, por capricho de un dictador; impuso “democráticamente” su legitimidad mediante un referendo sobre la Constitución que no ofrecía ninguna alternativa; actuó decisiva y ejemplarmente en momentos críticos de involución democrática, cuando los residuos del antiguo régimen pretendieron restaurar violentamente el fascismo; se le consintió un comportamiento personal licencioso e hipócrita, con sus amoríos y amistades de dudosa reputación; y ha acabado como empezó: el hijo repudiando al padre para salvar a la Corona.



Un historial nefasto para una institución que debe representar a los españoles, encarnar la Jefatura del Estado, y que aspira a eternizarse por vía consanguínea hereditaria. Tal vez esto último sea su mayor y más grave problema: que está condenada a un legado genético en el que no prima el mérito ni la capacidad, menos aún el refrendo soberano de la ciudadanía.

Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, Rey emérito al ser jubilado del cargo y sucedido por su hijo Felipe, en quien abdicó en 2014, siempre fue un tipo campechano, sospechoso de trapicheos oscuros, aficiones privilegiadas (los elefantes de Botsuana y los yates de Palma de Mallorca lo atestiguan) y proclive a las malas compañías, todo lo cual le era tolerado mientras redundara en réditos para el país y a su empeño de abrirse al mundo, donde otras monarquías, como la saudí, lo acogían como un miembro de la familia, posibilitando unas relaciones que la vía diplomática no conseguía.

Pero su acceso al trono no fue voluntario ni elegido por sus “súbditos”, sino impuesto por un dictador que, tras salir victorioso de la guerra civil que había desatado contra la República, vio en aquel niño el instrumento para perpetuar su régimen autoritario en una monarquía reinstaurada, moldeada y “atada y bien atada” de acuerdo a sus gustos imperiales.

No respetó siquiera la línea de sucesión de una monarquía española de amplio recorrido histórico, sino que convirtió España en un reino a partir de un eslabón nuevo que Franco se encargó de educar y preparar para el futuro monárquico que él había planificado.

A tal efecto, promulgó una Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, convertida en ley fundamental de aquel régimen que dejaba todo previsto y aclarado. Tal es, sin duda, el “pecado original” de la monarquía parlamentaria que el rey Juan Carlos I, ejerciendo de jefe del Estado, quiso hacerse perdonar con el desempeño escrupuloso y constitucional, para dejar atrás la dictadura, de su papel arbitral en la política del sistema democrático surgido en 1978. No es cuestión, pues, de negarle méritos, porque es indudable que el rey Juan Carlos ha prestado grandes servicios al país como su más alto servidor público. Pero se los ha cobrado.

Durante sus más de 39 años de reinado, el Rey emérito compaginó su simpática y excelente imagen pública con sus tentaciones y avaricias, siempre al amparo del silencio y el respeto con los que su figura era tratada por los poderes públicos, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto.

Una imagen reforzada por su decidida intervención a la hora de frenar, no secundándola, la intentona golpista del teniente coronel Tejero quien, al mando de un grupo de militares y guardias civiles más el apoyo civil de la ultraderecha, pretendió liquidar la neonata democracia con aquella orden de “quieto todo el mundo”, pronunciada, pistola en ristre, en el Congreso de Diputados, en febrero de 1981.

De eso hace ya muchos años y las rentas del prestigio no dan para vivir tanto. Menos aún si se dilapida la fortuna de manera insensata y deshonesta. Escándalos y abusos han arrinconado al rey Juan Carlos, despojándolo de la máscara de autoridad moral con que ocultaba sus vergüenzas, confiado en su impunidad constitucional.

Lo que se silenciaba pero se sabía o intuía, lo que tapaban los poderes públicos y protegían con celo los servicios de inteligencia, ha terminado por aflorar, imposible ya de contener la bola inmensa de sinvergonzonería que ha ido engordando con pasión real.

Ya no son simples affaires sentimentales, viajes secretos o imprudencias en safaris de piezas mayores. Ya son conductas indecorosas, corrupción y supuestos delitos cometidos bajo el manto protector de su inviolabilidad. Trapicheos de envergadura que afloran bajo las faldas de una de sus incontables “amigas”.

La cosa se conoce porque la Fiscalía de Suiza investiga el entramado societario de una cuenta en un banco de aquel país, Mirabaud, que recibió 100 millones de dólares en 2008, transferidos desde Arabia Saudí. Esa cuenta era controlada por la fundación Lucum, domiciliada en Panamá y administrada por testaferros, uno de los cuales es un primo del Rey emérito.

El primer beneficiario de la fundación y de la cuenta era don Juan Carlos. Y de esa cuenta salieron 65 millones de dólares, en 2012, como donativo a favor de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, una amiga íntima del Rey, la que lo acompañó a Botsuana, aparecía junto a él en actos oficiales y le asesoraba en otros temas.

La misma cuenta de la que también salieron otros dos millones para otra “amiga” del Rey, Marta Gayá. Al parecer, esta forma de romper una relación sentimental ha sido una constante del monarca, ya que utilizó idéntico procedimiento cuando acabó su “amistad” con Bárbara Rey. Entonces la despreciada actriz española amagó con contar lo que sabía, fue sometida a amenazas y acabó recibiendo otro generoso “donativo”, como el que se repitió con Corinna, que la hizo callar para siempre.

Lo peligroso de todo ello no es la desfachatez faldera del monarca, sino los delitos fiscales y la corrupción que supuestamente deja traslucir el comportamiento licencioso del rey Juan Carlos. Porque, gracias a la labor de la justicia extranjera, puede seguirse ya la pista del dinero, cosa que en España ha sido imposible a causa de la inviolabilidad del Rey.

Por eso se sabe que el ingreso de 100 millones de dólares se produce después de firmarse un acuerdo comercial entre España y Arabia Saudí para la construcción del AVE a la Meca, un acuerdo facilitado por las relaciones “familiares” entre ambas monarquías y rematado con la entrega de la medalla del Toisón de Oro al soberano saudí. La justicia suiza investiga una trama dineraria que acabó engrosando la cuenta del Rey tras pasar por testaferros y empresas offshore, el recorrido habitual para camuflar dinero negro y comisiones opacas.

Y esa era, precisamente, la dedicación “oficial” de la amiguita del Rey, ser “comisionista”, como ella misma se definía. Mientras mantuvieron la relación, Corinna tuvo conocimiento y accedió a información sobre la trama de empresas, fundaciones y testaferros de los que el monarca presuntamente se ha servido para ocultar su patrimonio. Un patrimonio millonario acumulado durante años, cuya procedencia jamás se ha hecho pública y ha eludido siempre la acción fiscalizadora de Hacienda.

Lo grave del asunto, por tanto, es que descubre a un Rey que cobra comisiones aparte de su “sueldo”, oculta su dinero a través de una red de corrupción y practica la elusión fiscal para no pagar impuestos. Es decir, además de la moralidad farisea de una monarquía que se exhibe como católica practicante y casa a sus hijos según los ritos de esta confesión religiosa en suntuosas catedrales (mientras comete infidelidades, separaciones y nupcias con divorciadas...), la actuación del Rey emérito desvela que supuestamente es capaz de cometer delitos que su fuero privilegiado no permitía, al amparo de la inviolabilidad que lo protegía. Se ha comportado supuestamente como un delincuente real.

La inviolabilidad del jefe del Estado es un escudo legal para proteger la institución e impedir su desestabilización por medios judiciales o políticos, no para amparar conductas delictivas de las personas que la encarnan o representan.

Con todas sus salvaguardas y fueros institucionales, hasta el Rey está sometido a la igualdad ante la ley, como el resto de los ciudadanos. Por eso es muy grave lo realizado presuntamente por don Juan Carlos de Borbón. Tan grave que su hijo, el actual rey Felipe VI, se ha visto obligado a difundir, en pleno estado de confinamiento del país, un comunicado desligándose de las actuaciones de su progenitor, renunciando a toda herencia que pudiera corresponderle a él y a su hija, la princesa heredera del trono, de ese patrimonio oculto, reconociendo que no tenía conocimiento de tales actividades ni que fuera nombrado beneficiario de su entramado societario y anunciando que avisó a las “autoridades competentes” de todo ello.

Ha tenido, pues, que “matar” a su padre para defender la monarquía, como su padre tuvo que hacer con su abuelo, que también tenía dinero en Suiza, para poder ponerse la corona que Franco le entregó arbitrariamente, en un acto autoritario más del dictador para impedir que los españoles eligieran un futuro no diseñado por él.

Una gravedad que se acrecienta cuando, en el propio comunicado de la Casa Real, se informa de que el rey Felipe VI hacía un año que conocía todo este embrollo escandaloso de su padre por ocultar una fortuna en paraísos fiscales.

Y lo sabía porque, según detalla en el comunicado, en marzo de 2019 recibió una carta de un despacho de abogados londinense en la que le comunicaban que había sido designado como beneficiario de la fundación Lucun, cuando su padre muriese.

A pesar de ello, no es hasta ahora, un año después, cuando el Rey ha proporcionado esa respuesta contundente, que ha hecho pública la Casa Real, con la que se desliga de su padre, de sus actividades y de sus negocios cultos, renunciando a toda herencia que pudiera legarle, fruto de ese patrimonio oculto. Contundente, pero algo tarde.

Una sociedad madura como la española admite que sus próceres no sean las idílicas personas que se imaginan, mientras puedan ser reprendidas por la justicia cuando cometen delitos. Del Rey al porquero, tomos somos iguales ante las leyes, aunque algunos, en función de su cargo, posean fueros y privilegios que hagan más escrupulosa la acción de la justicia.

Y en estos tiempos en que se exige a la totalidad de la población el acatamiento estricto de las órdenes del Gobierno para guardar un confinamiento riguroso en sus domicilios, so pena de sanciones, hubiera sido deseable que el mensaje que el rey Felipe VI dirigió a la ciudadanía, agradeciendo su colaboración y responsabilidad por tales medidas sanitarias, incluyera alguna referencia a la responsabilidad de todos, incluyendo a su padre, en el respeto a la ley, de la que nadie está exento.

Hubiera sido un detalle de honestidad y lealtad hacia un pueblo, al que representa, que afronta estoicamente momentos de grandes dificultades. Entre otras cosas, porque tan letal es para la sociedad la epidemia del coronavirus como la existencia de un presunto delincuente real. Y ya que habla de una cosa podría también hablar de la otra.

DANIEL GUERRERO
  • 23.3.20
La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía acaba de informar que se han confirmado en la provincia de Córdoba once nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas. De este modo, el número total de afectados en toda la provincia asciende a 191, de los que 50 permanecen ingresados en algún centro hospitalario y 137 se encuentran "en seguimiento activo". La provincia ha registrado, además, una nueva muerte por Covid-19: una vecina de Almedinilla que falleció ayer en el Hospital Infanta Margarita de Cabra, donde estaba ingresada.



Según la Junta de Andalucía, los nuevos casos declarados están pendientes de confirmación del Centro Nacional de Microbiología. Asimismo, se han activado los protocolos de prevención dictaminados por el Ministerio de Sanidad para determinar los posibles contactos directos que hayan tenido estos pacientes.

De las 744 personas ingresadas en toda Andalucía, 77 permanecen en alguna Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). En las últimas horas, y junto a la vecina de Almedinilla de 76 años, se ha producido el fallecimiento de diez pacientes más: un hombre en Almería de 71 años; un hombre en Cádiz de 62 años; un hombre en Huelva de 79 años; un hombre en Sevilla de 59 años; un hombre de 77 años y una mujer de 79 años en Jaén; y tres mujeres y un hombre de 73, 76, 77 y 88 años en Granada.

Por otro lado, 104 pacientes han superado ya la fase aguda de la enfermedad y han mejorado su estado clínico, por lo que han recibido el alta hospitalaria para completar su recuperación en domicilio, donde permanecerán bajo seguimiento activo. Del mismo modo, 50 pacientes se han curado ya en Andalucía.

Test en vehículos

En la actualidad, Andalucía cuenta con once puntos de recogida rápida de muestras desde el automóvil con el fin de agilizar la toma y minimizar el riesgo de los profesionales sanitarios. Así, actualmente, se puede realizar este tipo de pruebas en Almería, Cádiz (Campo de Gibraltar y Jerez), Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla (capital, Aljarafe y Osuna). Además, en las próximas horas se habilitarán nuevos puntos en toda la comunidad. Estas pruebas, siguiendo los protocolos del Ministerio de Sanidad, se están realizando a profesionales esenciales que muestren síntomas del virus, previa cita.

Teléfono de Atención

La Consejería de Salud y Familias está llevando a cabo, a través de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES), un seguimiento diario de las consultas que las personas realizan sobre el coronavirus tanto en el 900 400 061 y el 955 540 060 de Salud Responde, como las recibidas en los ocho centros de coordinación de urgencias y emergencias del 061 disponibles en Andalucía.

Desde el 25 de febrero hasta el domingo 15 de marzo, Salud Responde ha gestionado 76.559 consultas a través de los teléfonos sobre el coronavirus, siendo atendidas 16.523 en el día de ayer. Junto a ellas, los centros coordinadores del 061 han atendido en este periodo 14.410 consultas por el mismo motivo, 1.541 de ellas durante la jornada de ayer.

A través de la aplicación de Salud Responde se ha recibido en este periodo 308.201 consultas al apartado de información sobre coronavirus, 45.306 de ellas para realizar el test rápido habilitado este sábado con el fin ayudar a las personas a determinar de forma inicial si necesitan o no asistencia sanitaria y facilitar su toma de decisión.

La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias continúa adoptando medidas para dar respuesta al incremento de la demanda y cuenta en estos momentos con 202 operadores en Salud Responde que cubren 125 nuevos puestos de teleoperación para la atención exclusiva de las llamadas por coronavirus.

De igual forma está reforzando el servicio en los centros coordinadores de 061 con profesionales de teleoperación con 95 operadores para 32 puestos y de personal sanitario de medicina y enfermería para toda Andalucía (24 médicos y 27 enfermeros que se distribuyen 1 médico y un enfermero de refuerzo por provincia). A ellos se suman 3 enfermeros de refuerzo en Salud Responde y 24 para los centros del 112 (1 enfermero por turno 12 horas en cada provincia).

Ante esta situación extraordinaria rogamos a las personas usuarias que hagan un uso responsable de las líneas. Pueden informarse sobre el coronavirus también en las páginas web de la Consejería de Salud y Familias y del Ministerio de Sanidad, así como en la aplicación de Salud Responde.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: ARCHIVO
  • 23.3.20
El Centro de Transfusión, Tejidos y Células (CTTC) de Córdoba ha hecho un llamamiento a la población para que no se deje de donar sangre a pesar del Estado de alarma decretado ante la pandemia del Covid-19. Desde el CTTC apuntan a la necesidad de seguir contando con donaciones para atender la demanda de sangre y hemoderivados que son imprescindibles para el funcionamiento de los hospitales de la provincia.



La donación de sangre se encuentra dentro de las actividades que recoge el decreto que establece las medidas del estado de alarma, por lo que en el CTTC se han implantado medidas de prevención adicionales para conseguir espacios seguros.

En ese sentido, se recomienda no acudir a donar si se tiene fiebre o afecciones respiratorias en los últimos 14 días, si se está en cuarentena o si se ha estado con una persona enferma. Tampoco deben donar sangre las personas que hayan viajado a una zona de riesgo en el último mes o que hayan estado en zonas españolas de alta transmisión comunitaria en los últimos 14 días. Además, es obligatorio lavarse las manos antes de acudir a donar y mantener la distancia de seguridad en salas de espera en el CTTC, donde el personal ha extremado las medidas de higiene.

La implantación del estado de alarma sólo ha conllevado el aplazamiento de las campañas especiales que se hacían en la Universidad de Córdoba, al haberse suspendido la actividad docente presencial. En reposición de esas campañas, el Autobús de Donantes estará hasta el jueves en el Paseo de la Victoria, frente al Mercado Victoria, en horario de 10.00 de la mañana a 14.00 de la tarde.

El CTTC mantiene igualmente los horarios de donación en su sede principal, de 8.30 a 14.30 y de 15.30 a 21.30 de la noche, de lunes a viernes, y de 8.30 a 14.30 de la tarde los sábados. Además, equipos móviles mantienen sus visitas periódicas a distintos municipios de la provincia, tal y como puede consultarse en este enlace.

Los requisitos para poder donar son: tener entre 18 y 65 años y un peso igual o superior a los 50 kilogramos, no padecer anemia y no realizar prácticas de riesgo que faciliten el contagio de enfermedades, como por ejemplo, la hepatitis, la sífilis o el sida.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR


  • 22.3.20
La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía acaba de informar que se han confirmado en la provincia de Córdoba 37 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas. De este modo, el número total de afectados en toda la provincia asciende a 180, de los que 39 permanecen ingresados en algún centro hospitalario y 138 se encuentran "en seguimiento activo". La provincia ha registrado, además, tres muertes por Covid-19, tal y como ha venido informando Andalucía Digital.



Según la Junta de Andalucía, los nuevos casos declarados están pendientes de confirmación del Centro Nacional de Microbiología. Asimismo, se han activado los protocolos de prevención dictaminados por el Ministerio de Sanidad para determinar los posibles contactos directos que hayan tenido estos pacientes.

La Consejería de Salud y Familias ha aumentado a catorce los laboratorios habilitados para la recepción de muestras de coronavirus tras habilitarse también el Hospital de Torrecárdenas, en Almería. Junto a éste se encuentran disponibles los del complejo hospitalario de Jaén, el Hospital de Poniente, Valme, Regional de Málaga, Virgen Macarena, Hospital de Jerez, Juan Ramón Jiménez, Costa del Sol, Puerta del Mar, San Cecilio, Virgen de las Nieves, Reina Sofía y Virgen del Rocío.

Test en vehículos

En las últimas horas se han habilitado once puntos de recogida rápida de muestras desde el automóvil con el fin de agilizar la toma y minimizar el riesgo de los profesionales sanitarios. Así, actualmente, se puede realizar este tipo de pruebas en Almería, Cádiz (Campo de Gibraltar y Jerez), Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla (capital, Aljarafe y Osuna). Además, en las próximas horas se habilitarán nuevos puntos en toda la comunidad. Estas pruebas, siguiendo los protocolos del Ministerio de Sanidad, se están realizando a profesionales esenciales que muestren síntomas del virus, previa cita.

Teléfono de Atención

La Consejería de Salud y Familias está llevando a cabo, a través de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES), un seguimiento diario de las consultas que las personas realizan sobre el coronavirus tanto en el 900 400 061 y el 955 540 060 de Salud Responde, como las recibidas en los ocho centros de coordinación de urgencias y emergencias del 061 disponibles en Andalucía.

Desde el 25 de febrero hasta el domingo 15 de marzo, Salud Responde ha gestionado 76.559 consultas a través de los teléfonos sobre el coronavirus, siendo atendidas 16.523 en el día de ayer. Junto a ellas, los centros coordinadores del 061 han atendido en este periodo 14.410 consultas por el mismo motivo, 1.541 de ellas durante la jornada de ayer.

A través de la aplicación de Salud Responde se ha recibido en este periodo 308.201 consultas al apartado de información sobre coronavirus, 45.306 de ellas para realizar el test rápido habilitado este sábado con el fin ayudar a las personas a determinar de forma inicial si necesitan o no asistencia sanitaria y facilitar su toma de decisión.

La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias continúa adoptando medidas para dar respuesta al incremento de la demanda y cuenta en estos momentos con 202 operadores en Salud Responde que cubren 125 nuevos puestos de teleoperación para la atención exclusiva de las llamadas por coronavirus.

De igual forma está reforzando el servicio en los centros coordinadores de 061 con profesionales de teleoperación con 95 operadores para 32 puestos y de personal sanitario de medicina y enfermería para toda Andalucía (24 médicos y 27 enfermeros que se distribuyen 1 médico y un enfermero de refuerzo por provincia). A ellos se suman 3 enfermeros de refuerzo en Salud Responde y 24 para los centros del 112 (1 enfermero por turno 12 horas en cada provincia).

Ante esta situación extraordinaria rogamos a las personas usuarias que hagan un uso responsable de las líneas. Pueden informarse sobre el coronavirus también en las páginas web de la Consejería de Salud y Familias y del Ministerio de Sanidad, así como en la aplicación de Salud Responde.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: ARCHIVO
  • 22.3.20
Antes de que llegara la epidemia del coronarivus que afecta a toda la población mundial, con distintas intensidades según los países, yo tenía el hábito cotidiano de hacer una larga caminata matinal por las distintas rutas que me buscaba para evitar la monotonía, aunque siempre hubiera alguna preferida. Un día, se me ocurrió hacerla por el centro de Córdoba y descubrí una cafetería-restaurante con cierto aire de antigüedad, puesto que la madera aparecía no solo cubriendo y decorando las paredes, sino que también las mesas y las sillas eran de una madera muy sólida.



Se respiraba un aire antiguo, tradicional, que ya es difícil de encontrar en los cafés, puesto que los nuevos diseños se han implantado de manera general. Pero lo que me impulsó a entrar allí era que se servían churros, que, por cierto, estaban exquisitos.

Así pues, descubrí un lugar muy bueno para compatibilizar las marchas con la lectura, dado que al encontrarme en esos días escribiendo sobre la vida de don Álvaro de Luna me pareció una buena idea parar en mitad del recorrido para hacer una pausa y disfrutar del café y de los churros.

De este modo, antes de salir de casa me cogía algunos de los libros sobre la vida del condestable de Castilla con la ilusión de que haría un alto en medio de la caminata y me enfrascaría en la tormentosa vida de quien se ha tomado el nombre de nuestra fortaleza.

Ya empezaba a ser un cliente habitual de la cafetería. Una vez que cruzaba la puerta, solía echar una mirada para buscar sitio y colocarme en uno de sus rincones. Al momento, sacaba las gafas de leer y el lápiz rojo para subrayar, al tiempo que abría el libro que llevaba, esperando que apareciera alguno de los camareros que atendían las mesas.

En cierta ocasión, uno de ellos de origen chino, alto, muy simpático y con gafas de bastante graduación, tentado por la curiosidad me preguntó mi nombre, pues yo era el único de los que acudían allí que iba siempre con un libro para leer.

“Mi nombre es Aureliano”, le indiqué esperando que lo entendiera. “¿Cómo? Yo conozco el nombre Aurelio, ¿es lo mismo?”, me responde y pregunta a la vez, levantando la mirada de la pequeña libreta en la que apuntaba lo que se le pedía.

Puesto que sé que en nuestro país es bastante raro, le estuve explicando que ambos nombres son de origen romano, aunque el más conocido es el de Aurelio, ya que procede de Marco Aurelio, uno de los grandes emperadores que tenía la singularidad de ser un filósofo estoico. Le añadí que el otro, el emperador Aureliano, vivió pocos años, aunque tuvo tiempo de amurallar la ciudad de Roma para evitar las invasiones.

“Por cierto, ¿tú cómo te llamas? Te lo pregunto porque de este modo me aprendo tu nombre”, le indico, cerrando por un momento el libro. “Yo me llamo Jin, con ‘jota’”, me aclara. “Encantado, Jin”, le saludo, al tiempo que acabo haciéndole el pedido: “Me traes un café con media de churros, pues, como me levanto muy pronto y desayuno temprano, en esta ocasión me voy a quedar aquí sentado bastante rato leyendo el libro”.

Mira con curiosidad la portada. Yo se la muestro, al tiempo que le leo el título: El Condestable. De la vida, prisión y muerte de don Álvaro de Luna. Asiente con la cabeza, como indicándome que ha comprendido lo que le he leído; aunque me temo que no sepa lo que es un condestable ni quién fue el personaje que le he nombrado.

Pero, ahora, este ritual de todos los días se ha cortado. Una vez que nos encontramos inmersos en la pandemia, con la obligación de aislarnos en casa para evitar contagiar y contagiarnos, se nos plantea qué hacer con nuestros hábitos tan marcados, teniendo todo el día por delante y sabiendo que, aunque se haya indicado que el confinamiento será para dos semanas, lo más probable es que el encierro dure mucho más.

Este sentimiento fue el que compartí con Esteban, un amigo de la infancia, cuando recibí una llamada suya en el primer día y estuvimos largo rato intercambiando opiniones.

“Creo, Esteban, que el aislamiento a mí no me afecta tanto, pues estoy acostumbrado a muchas horas de lecturas. Por otro lado, ya he preparado con mis alumnos los trabajos que les voy a seguir por Internet, por lo que tendré el tiempo bastante ocupado. Lo que sí debo resolver es la ruptura de las caminatas… Pero bueno, tenemos que planificarnos el día a día porque esto va a ser muy largo. ¿Y tú cómo lo llevas?”.

Continuamos con la charla, y, en medio de ella, me vino a la mente la pregunta que un amigo común me hizo acerca de cuántas horas del día las dedicaba a leer. “La verdad es que no te lo podría decir, puesto que estoy siempre leyendo. Para mí es como respirar, que no puedo dejar de hacerlo”. Una exageración, aunque, a fin de cuentas, los libros siempre me han acompañado.

Y es que cuando hablo de leer, aparte de otras formas, me estoy refiriendo a la lectura de un libro, de ese objeto que se coge entre ambas manos, al tiempo que uno se sienta en un sofá o en un lugar cómodo y se presta a entrar en otros mundos imaginarios, que nos trasladan a las vivencias reales o fantásticas que nos ayudan a concentrarnos, a estar con nosotros mismos, a calmarnos ante los desasosiegos que nos inquietan.

Sé que en estos días hay que estar bien informados y también que debemos responder con civismo ante un enorme reto que desconocíamos. Pero también entiendo que hay que organizarse en estas fechas que tenemos por delante, por lo que no conviene estar sobrecargados de noticias que pueden abrumarnos y conducirnos a situaciones estresantes.

Es por ello que acudir a un buen libro, de esos que a cada uno pueda gustarle, se convierte en una oportuna medida que nos ayudará a sosegarnos, a concentrarnos en nosotros mismos, a disfrutar de unos ratos alejados de las pantallas, a evitar la sensación de tiempo perdido que puede alcanzarnos por estar siempre pendiente de la última noticia. La lectura, aparte del placer que nos proporciona, también es un magnífico medio que tenemos a nuestro alcance para aprender más de la vida, de esa otra vida, real o imaginaria, que el autor nos invita a conocer.

AURELIANO SÁINZ

DEPORTES - MONTALBÁN DIGITAL

FIRMAS
Montalbán Digital te escucha Escríbenos