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  • 23.7.18
Traducido a varios idiomas e incluido en antologías y estudios de literatura contemporánea, Juan Cobos Wilkins (Minas de Riotinto, Huelva, 1957) publica la selección de poemas titulada Donde los ángeles se suicidan. Ha sido director de la Fundación Juan Ramón Jiménez, de la revista de literatura Con dados de niebla y codirigió el Aula de Poesía de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Autor de novelas, guiones, ensayos, poemas y biografías, su novela más conocida es El Corazón de la Tierra, llevada al cine por Antonio Cuadri, y que tuvo dos nominaciones a los Goya.



—Ahora publicas una antología de poemas titulada 'Donde los ángeles se suicidan'. Tú dices que se trata de “poemas con alas” pero también podríamos hablar de una “angeología”. ¿Por qué tu obsesión por estas criaturas con alas?

—La idea del ángel es prácticamente universal. Fascinador puente entre lo visible, material, limitado y lo invisible, inabarcable, mágico. Además, que de ápteros ya estamos saturados.

—Reivindicas “las alas para quien las trabaja”. Cuando se escribe, ¿qué cuesta más? ¿Emprender el vuelo o aterrizar?

—El vuelo siempre excede al ala. Alzarse es un hondo impulso misterioso; aterrizar, de voluntad y de necesidad nuevamente de tacto. Permanecer en vuelo es lo difícil, un equilibrio entre pasión y armonía.

—¿Has temido alguna vez, levitando, no volver de nuevo a pisar el suelo?

—Ya quisiera yo emular, arrebatado, a Teresa de Jesús, y que luego Bernini me esculpiera en voluptuoso éxtasis de mármol. No, yo camino sobre la tierra descalzo y con ojos abiertos en las plantas de los pies.

—De todos los ángeles, el que más te engancha es Luzbel, el que abandonó el paraíso y cayó. Dices que con él comienza la ley de la gravedad.

—Su cegador y decisivo: “No serviré”, es, para mí, la primera frase de rebelión de la Historia, y él, el primer rebelde. Por eso me interesa y me solidarizo. ¡Y qué ley más pesada la de la gravedad, no hay que acatarla!

—Dices que el ángel de la guarda “no protege de la tentación”. Es decir, que somos indefectiblemente propensos al pecado.

—Cuando veía esas estampas en las que un niño se acerca al precipicio a cortar unas florecillas y detrás aparece un ángel con los brazos extendidos, yo pensaba –y pienso– que va a empujarlo al vacío.

—El libro es mucho más que una antología temática. Ana María Moix dice que es un libro “sobriamente lírico y tiernamente irónico”. ¿Algo que añadir?

—Lo dijo de mi novela Mientras tuvimos alas, y a lo que la gran Ana María Moix escribió, yo ni mu.

—Últimamente no haces más que recibir reconocimientos. Y después del agasajo, te pones a limpiar el cuarto de baño o a cocinar lentejas. ¿Para purificar el estómago, el alma o el baño?

—Para no olvidar qué somos.

—A veces, entre un libro tuyo de poemas y otro, han transcurrido once años. ¿Con las musas no mantienes las mismas relaciones que con los ángeles?

—Once años en darlo a edición, pero no en escribir poesía. Ángel, musa y poeta formamos un triángulo si no equilátero sí hermosamente escaleno, y practicamos el poliamor.

—Escribes novela, ensayo, guiones, biografía, pero eres contundente: “La poesía es la que me sitúa en el mundo”.

—Mi eje con y en el mundo es el del poeta. El eje vertical que me mantiene verticalmente vivo.

—Tu novela más conocida, 'El Corazón de la Tierra', se llevó al cine y tuvo dos nominaciones a los Goya. Tu última novela, 'Pan y cielo', busca el mismo camino. ¿Encuentras la brújula?

—La industria del cine no es un cielo y para abastecerla de pan creo que lo que básicamente busca el director es financiación.

—Citando a tu paisano Juan Ramón Jiménez, dices que el momento que atraviesas es de un tiempo en el que las alas están arraigadas y las raíces tienen alas.

—Como un sorprendente injerto de aire y de tierra. Así siento estos días, en esa difícil, sutil, pero bella simbiosis.

—¿Volverás a la novela o la escaleta de la vida te lleva por otro sendero?

—Vendrá o iré cuando sea su tiempo. Me imanta contar historias, entre los polos de ese imán siento la atracción del vértigo: crear vida, muerte y hasta resurrección con las palabras. Yo venzo la tentación cayendo en ella.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
  • 23.7.18
La muestra colectiva Bajo la forma del postre, un proyecto coordinado por el artista montalbeño Demetrio Salces y que aglutina la obra de cuatro jóvenes artistas de la provincia y de Madrid, cerrará  sus puertas el próximo domingo 29 de julio y, con ello, la temporada de exposiciones de La Sala Alta, el espacio expositivo dedicado al arte contemporáneo en la histórica Casa del Inca de Montilla.



Con el postre como elemento protagonista, la muestra se plantea "como un proyecto expositivo que, al mismo tiempo que busca la sencillez desde lo visual, indaga en una significación encauzada a la poesía y a lo vital como mensaje", destaca Demetrio Salces, comisario de la exposición.

De esta forma, Eugenio Rivas (Puente Genil, 1982) se ha nutrido con la poderosa imagen de helados derritiéndose para sus series Maybe Late For Salvation o Ice-Cream Dogs, en las que el uso del color, el tamaño y las formas del helado se han fusionado con la presencia del tiempo, la fugacidad de la vida y los momentos dulces como mensajes de fondo de su obra.

Por su parte, Rafael Jiménez (Córdoba, 1989) usa la plastilina como material para expresarse y recurre en su bodegones a las frutas en proceso de putrefacción para explorar así las posibilidades del color en su estudio de la historia y la distorsión de la memoria.

Asimismo, la comida ha sido el eje conceptual, incluidos los postres, para las propuestas artísticas de Clara Gómez (Córdoba, 1990). En su serie Supermercado-Paraíso, los alimentos aparecen como elementos extraños e icónicos de la contemporaneidad en los que, además, la presencia del tiempo se presenta como articulación entre la tradición y la época actual.

Finalmente, Bajo la forma del postre se completa con las creaciones de Claudia Frau (Madrid, 1987), en las que la fruta y lo perecedero son los protagonistas de la obra, ofreciendo un proceso de putrefacción y secado que aportan el dramatismo a todo el conjunto.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
  • 22.7.18
Todos los municipios que conforman la Campiña Sur cordobesa se han unido a la petición de Montalbán para reconocer oficialmente la imagen de Jesús del Calvario, conocido popularmente como el Señor de la Campiña, como patrón de esta comarca. Para ello, la Hermandad del Calvario ha recabado apoyos en las localidades vecinas para elevar esta petición al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que esta misma semana recibió a los representantes de la cofradía para hacerles entrega del decreto episcopal por el cual se le concede a la cofradía la gracia de la indulgencia plenaria entre el 25 de julio y el 25 de agosto próximos.



La iniciativa, que coincide con la próxima salida procesional de la imagen del Señor de la Campiña el próximo 25 de agosto, algo que solo sucede cada 25 años, persigue reconocer la importante devoción que existe en la comarca hacia Jesús del Calvario. Para ello, desde la hermandad montalbeña se ha iniciado una recogida de firmas de apoyo a esta propuesta que ya ha despertado el interés de todos los municipios de la Campiña.

En este sentido, la petición recuerda que "desde tiempo inmemorial", la villa de Montalbán ha considerado a Jesús de los Jesuses, como también es conocido, como su custodio y protector, una devoción arraigada que, según los responsables de la hermandad, se ha traducido en "milagros e intervenciones divinas evitando sequías o enfermedades".

De esta forma, los municipios de la comarca han hecho suya la declaración popular de Señor de la Campiña, "título por el que es considerado y conocido en los pueblos circundantes, que desde tiempo remoto peregrinan andando anualmente en multitud hasta su ermita la noche víspera y fiesta del 6 de agosto". Así, el objetivo de la propuesta es dotar de un carácter oficial a este título, mediante el oportuno Decreto Pontificio.

Mes Jubilar en torno al Señor del Calvario

Montalbán celebrará del 25 de julio al 25 de agosto próximos un Mes Jubilar con motivo de la salida procesional de Nuestro Padre Jesús del Calvario. El obispo de Córdoba aseguró que Montalbán se prepara para vivir "un mes intenso que ayudará a centrar la atención en Jesucristo". Asimismo, conocedor de la devoción que los fieles tienen al conocido Señor de la Campiña tanto en Montalbán como en los pueblos aledaños, el prelado invitó a visitar la localidad durante el Mes Jubilar.



Por su parte, el hermano mayor, Francisco Sillero, destacó que, si bien a lo largo de todo el Mes Jubilar se realizarán diferentes actos en torno al Jesús de los Jesuses, una de las principales citas tendrá lugar en la madrugada del 6 de agosto con la celebración de la tradicional peregrinación de los "hermanos del campo", donde cada año acuden más de 6.000 personas de las poblaciones cercanas.

Los actos del Mes Jubilar comenzarán el 25 de julio con una eucaristía presidida por el vicario general de la Diócesis, Francisco Orozco. Por su parte, durante las mañanas del 6, 7 y 8 de agosto está prevista, como cada año, la solemne función en honor a Nuestro Padre Jesús del Calvario, mientras que entre el 10 y el 18 de agosto se celebrará la novena en honor a la sagrada imagen. Finalmente, el 19 de agosto finalizarán los cultos con el besapiés.

Mientras tanto, en el marco del Mes Jubilar, se celebrará una conferencia sobre la imagen del Señor de la Campiña de la mano del historiador aguilarense José Galisteo Martínez, que tendrá lugar el 24 de agosto en el Teatro Municipal, una cita que servirá para dar paso al último de los actos del Mes Jubilar, la procesión de la imagen de Jesús del Calvario por las calles de Montalbán, que finalizará con una eucaristía presidida por el obispo de Córdoba.

Además, la hermandad montalbeña aprovechó la entrega del decreto episcopal para presentar la obra social que va a llevar a cabo con motivo de dicha salida procesional de Jesús del Calvario. Con el lema Jesús con y para Montalbán, la cofradía va a destinar la colecta íntegra del día 16 de agosto a Cáritas Parroquial, y la del 18 de agosto, a Manos Unidas.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 21.7.18
Un total de 21.467 docentes de toda la provincia se han formado a lo largo del curso 2017/2018 en alguna de las más de 880 actividades organizadas por los Centros del Profesorado de Priego-Montilla, Córdoba y Peñarroya-Pueblonuevo, con el objetivo de mejorar las prácticas educativas en la provincia y el éxito educativo gracias a una mejor formación de los docentes.



El delegado de Educación, Antonio José López, ha destacado el compromiso y esfuerzo que los docentes de la provincia han realizado durante este curso para formarse en las diferentes competencias ofertadas y promover la calidad del sistema educativo andaluz desde sus puestos en los centros educativos.

Tanto es así, que este año ha aumentado la certificación de los cursos en más de un 9 por ciento respecto al curso pasado, mientras que el número de asistentes a los mismos también se ha visto incrementado en casi un dos por ciento.

Las líneas en las que se han fundamentado las actividades programadas versan sobre la mejora de las prácticas educativas, el rendimiento y el éxito educativo; la formación como factor clave para el perfeccionamiento continuo y la capacitación profesional docente, como impulsora del conocimiento compartido, la investigación y la innovación educativa, así como apoyo a la transformación de los centros en entornos colaborativos de aprendizaje en los que participan todos los miembros de la comunidad educativa.

Por otro lado, los CEP de la provincia también han tratado la formación del profesorado de Formación Profesional, Enseñanzas Artísticas, de Idiomas y Educación Permanente como herramienta para conectar la educación con la realidad productiva y el empleo.

Todas las actuaciones desarrolladas se han orientado a impulsar cambios en los centros docentes para mejorar la calidad de la educación. Asimismo, con objeto de facilitar tiempos y espacios suficientes para la reflexión, se han orientado proyectos de formación hacia los planes de formativos de los centros, consiguiendo una mayor y más eficaz presencia de las asesorías en los mismos y una mayor participación en los procesos de detección de necesidades y atención a las mismas.

López ha destacado que la labor de los CEP "no se ciñe exclusivamente al diseño e implementación de acciones formativas", sino que además se centra en el asesoramiento, apoyo y acompañamiento a los centros educativos de Córdoba, "favoreciendo la reflexión sobre la práctica educativa y las propuestas de mejora".

La intención desde la Delegación de Educación, ha señalado el delegado, es "mantener un contacto continuado entre los centros escolares y los CEP, así como participar en la elaboración, la puesta en marcha de sus planes de formación, además de acompañarlos en los mismos".

Además, López ha querido destacar que el número de actividades y la partición docente "es muy elevada" y que año tras año "se incrementa, visualizándose su implementación en los centros y en el aula". En este sentido, el delegado de Educación ha querido subrayar el trabajo de los directores de los centros del profesorado y de los asesores de la provincia, en el cual "se fundamenta también el éxito y la participación en las actividades organizadas".

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

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