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  • 6.2.23
Javier Martín Fernández cumplió el pasado 24 de enero diez años al frente del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles. Una década como presidente del máximo órgano de control de los vinos, tras tomar el relevo de Emilio Recio Espejo el 24 de enero de 2013 y haber sido reelegido en dos ocasiones: la primera, en junio de 2016 y, la segunda, en septiembre del año 2020, en plena pandemia de coronavirus, que le mantendrá en el cargo, al menos, hasta el mes de agosto del año 2024.


Nacido en Córdoba en 1959, Javier Martín Fernández es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, donde logró culminar sus estudios con el Premio Extraordinario Fin de Carrera en 1981. Doctor en Derecho por la Universidad de Córdoba, el presidente del Consejo Regulador de Montilla-Moriles es catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Complutense de Madrid. Su actividad docente e investigadora le ha llevado a publicar un gran número de libros, además de dirigir la revista Práctica Tributaria, de la editorial SEPIN.

Presidente del Consejo para la Defensa del Contribuyente del Ministerio de Hacienda y Función Pública, Javier Martín ha formado parte de las comisiones para la reforma de la Ley General Tributaria -de la que fue secretario-, de las comunidades autónomas o para la financiación de las Haciendas Locales.

De igual modo, ha prestado asesoramiento para el anteproyecto de la nueva Ley General Tributaria, con el objetivo de adecuar esta norma al ordenamiento comunitario, y ha participado como experto en la elaboración del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Desde 2013 ostenta la presidencia del Consejo Regulador de Montilla-Moriles y, además, es miembro de los patronatos de las Fundaciones para la Promoción de los Estudios Financieros y Paradigma de Córdoba; del Gabinete de Estudios de la Asociación Española de Asesores Fiscales; del Comité Académico de la Federación Española de Técnicos Tributarios y del Observatorio del Autónomo (ATA).

Presidente de la Fundación Bodegas Campos y, por tanto, de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, Javier Martín es también académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba y pertenece a la Asociación Fiscal Internacional (IFA), a la Asociación Española de Asesores Fiscales, a la Asociación Española de Derecho Financiero y a la Asociación Europea de Profesores de Derecho Financiero.

—Renovó la presidencia del Consejo Regulador, por segunda vez, en septiembre de 2020 y su actual mandato expira en agosto de 2024. Llegado ese momento, ¿se ve con fuerza y con ilusión de continuar durante cuatro años más?

—Gracias a Dios, no me faltan fuerzas, ilusión e implicación con los proyectos en los que estoy involucrado. Ahora bien, soy de los que piensan que uno no debe eternizarse en los puestos de responsabilidad, ya que siempre es bueno incorporar savia nueva. Además, la decisión será, en todo caso, de los agricultores, de las bodegas y de las cooperativas, pues mi puesto está siempre a su disposición.

—¿Qué balance haría de estos diez años al frente del Consejo Regulador?

—Muy positivo, gracias al esfuerzo de todos los que integran el marco –agricultores, bodegas y cooperativas–, incluidos el gerente, Enrique Garrido, y todo su personal.

—Echando la vista atrás, ¿en qué ha cambiado el marco Montilla-Moriles en la última década?

—Ha cambiado mucho, gracias a ese esfuerzo del sector al que me acabo de referir. En primer lugar, ha cambiado, sustancialmente, la percepción de nuestros vinos y vinagres, pues ya no son los grandes desconocidos, no solo entre los entendidos sino, también, entre los consumidores, tanto de España como allende nuestras fronteras.

En segundo lugar, se han superado los desacuerdos con el resto de Denominaciones de Origen de Andalucía, hasta el punto de que vamos de la mano al enfocar cualquier problemática sobre los vinos generosos andaluces. Buena prueba de ello es la Fundación para el Control de la Calidad Agroalimentaria de Andalucía que lideramos junto a Condado de Huelva y Málaga.

En tercer lugar, hemos acometido la modificación del pliego de condiciones, que ha permitido rebajar el grado alcohólico de nuestros finos de 15 a 14,50 grados de alcohol, para acercarlos a las preferencias de los consumidores. Y, por último, esperamos este año poder inaugurar, junto a la Universidad de Córdoba (UCO), la nueva sede del Consejo Regulador en las instalaciones de la Oficina Comarcal Agraria de Montilla, que representará el segundo centro de la UCO fuera de la capital.

—Uno de los asuntos más relevantes para la zona es el del mantenimiento del patrimonio vitícola. ¿Con cuántas hectáreas de viñedo cuenta, a día de hoy, la zona Montilla-Moriles?

—Figuran registradas algo más de 4.000 hectáreas.

—¿Y cuántas de esas cepas están pendientes de reestructuración o reconversión por tratarse de plantas más antiguas?

—La zona Montilla-Moriles ha conseguido reestructurar más del 65 por ciento de su superficie vitivinícola. En relación al 35 por ciento restante, dadas las actuales circunstancias en relación con las ayudas de la Unión Europea, no es posible garantizar que continúe esa dinámica. Es una cuestión que estamos estudiando en la actualidad para poder tomar iniciativas al respecto.

—¿Qué medidas han adoptado y piensan seguir adoptando en un futuro para impedir la pérdida de viñedo en la zona Montilla-Moriles?

—Sin duda, es un tema que trasciende al Consejo Regulador, aunque nos preocupa mucho. Pese a lo anterior, nos afanamos en dar a conocer a las distintas Administraciones implicadas –Unión Europea, Gobierno central y Junta de Andalucía– la importancia del viñedo como algo esencial en nuestro ADN, así como por la contribución que supone a la hora de fijar población al territorio.

—Otro de los grandes retos del sector ha sido siempre el de la comercialización. ¿Qué cifras maneja actualmente la Denominación de Origen Protegida (DOP)?

—Al cierre del ejercicio 2022, la Denominación de Origen ha comercializado una cifra superior frente al año anterior, lo cual es un dato positivo. En cuanto a tipologías de vino, los que mejor se están comportando en el mercado son los vinos sin crianza y también se aprecia un aumento en el precio de los vinos generosos viejos.

—De todo el vino que se comercializa en la zona Montilla-Moriles, ¿qué cantidad se destina a exportación?

—Esa es una de las asignaturas pendientes para el futuro más inmediato. En un momento en que el vino español está resurgiendo en el exterior como una potencia mundial, nuestra Denominación sigue comercializando menos del 10 por ciento en los mercados internacionales. En la actualidad, los vinos y vinagres de la zona Montilla-Moriles se distribuyen fundamentalmente en el mercado nacional, principalmente en nuestra provincia, aunque estamos presentes en el resto de España. En el exterior, al margen de la Unión Europea (Alemania, Reino Unido y República Checa), destacan como importadores Australia, Canadá, China, Estados Unidos y Japón.

—Ahora que parece que hemos dejado atrás la pandemia de coronavirus, ¿cómo cree que la ha afrontado el marco Montilla-Moriles?

—De forma positiva, gracias a la dedicación y al esfuerzo de nuestras bodegas, cooperativas y lagares, que han buscado nuevos canales de comercialización, lo que ha propiciado aumentar las ventas a través de internet.

—¿Cuáles son los retos más inmediatos a los que se enfrenta el Consejo Regulador?

—La Denominación de Origen del Vinagre está pendiente de la publicación de su nuevo pliego de condiciones, lo que nos abrirá las puertas a los vinagres sin crianza. En la de vinos, trabajamos conjuntamente con el resto de Denominaciones de Origen de Andalucía en la bajada del grado alcohólico de los vinos finos.

En otro orden de cosas, estamos centrados en la apertura de nuevos mercados internacionales a más bodegas, así como en alcanzar mayores retos en la promoción de ambos productos. También es relevante destacar el proyecto de zonificación, tendente a mejorar, en el ámbito vitivinícola, nuestro territorio y la variedad de uva Pedro Ximénez.

—Y, a más largo plazo, ¿en qué aspectos deberían estar fijando su mirada las cooperativas, bodegas y lagares de la zona Montilla-Moriles?

—Sobre todo, en la diversificación. Pero también en el proyecto de zonificación, que traerá nuevas oportunidades para el sector. Sin perder de vista que la nueva Política Agraria Común (PAC) resulta muy perniciosa para el viticultor, pienso que el marco debe esforzarse en la apertura de nuevos mercados y seguir apostando por la calidad agroalimentaria, además de mejorar la sanidad de los cultivos, apoyándose en la agricultura ecológica y en la producción integrada.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: FRANCIS SALAS
  • 4.2.23
Un equipo de investigación de la Universidad de Cádiz (UCA) ha confirmado la capacidad de ciertos residuos agrícolas, como los de la uva, para la absorción de metales pesados en aguas. Concretamente, proponen el uso de restos de esta fruta, así como las vainas de algarrobas y habas, junto con tallos de brócoli, entre otros, por su alto rendimiento como absorbentes y ser subproductos de bajo aprovechamiento.


"Los métodos normalmente utilizados para la retención de este tipo de sustancias presentes en las aguas contaminadas requieren de reactivos químicos y procesos que, a veces, pueden tener un elevado coste y requerir un alto gasto energético", sostienen los autores del estudio.

Así, el uso de residuos agroalimentarios "puede representar una alternativa más económica y sencilla de implementar", tal y como muestran los expertos en el artículo Potential Use of Low-Cost Agri-Food Waste as Biosorbents for the Removal of Cd(II), Co(II), Ni(II) and Pb(II) from Aqueous Solutions, publicado en la revista Separations.

Los datos obtenidos en los ensayos indican que se logran rendimientos de hasta el 90 por ciento en la eliminación de plomo, el 60 por ciento de cadmio y un 40 por ciento de níquel y cobalto con el uso de vainas de haba y algarrobo, tallo de brócoli y semillas de uva.

“En una zona como Cádiz, los residuos de la industria vinícola suponen una fuente importante de biomasa inerte que se podría utilizar para la depuración de aguas con un coste muy bajo y con métodos más sostenibles con el medioambiente”, indica a la Fundación Descubre la investigadora María Dolores Galindo, coautora del artículo.

Los expertos ponen así en valor el uso de residuos agroalimentarios, frecuentemente desechados, para la remediación de aguas. "Su caracterización físico-química amplía el uso en distintos ámbitos en los que se requieran materiales con alta capacidad de absorción de estos metales, como puede ser la creación de sustratos para el enriquecimiento de suelos o en las industrias cosmética o farmacéutica", sostienen.

Cualidades absorbentes

Concretamente, los investigadores de la UCA han estudiado la capacidad de absorción de metales pesados por biomasa preparada a partir de semilla de uva, orujo de uva, semilla de níspero, tallo de brócoli calabrés, vaina de algarroba y de haba, cáscara de naranja amarga, kumquat, pulpa de naranja y de plátano de Canarias.

Tras obtener resultados similares en las propiedades absorbentes de metales, los investigadores proponen como los más idóneos la biomasa de semilla de uva, tallo de brócoli, vaina de algarrobo y cáscara de naranja amarga. Como la cáscara de naranja ya tiene otros usos en el mercado, la recomendación de los expertos es priorizar el uso de los residuos que tengan menor utilidad.

"El proceso para utilizar esta biomasa como remediadora de contaminación en aguas se presenta simple", según afirma la investigadora, quien aclara que "consiste en la preparación previa de los residuos mediante su secado, triturado y tamizado". Una vez obtenida la biomasa inerte, se adiciona a la masa de agua contaminada. "El sustrato añadido absorbe los metales del agua sin necesidad, en la mayoría de los casos, de ningún otro aditivo", añade.

Actualmente, se están estudiando otros residuos, como los procedentes de algas que se suelen recoger de las playas durante su limpieza o residuos de jardinería producidos en el desbroce, como ocurre en la eliminación de jaramagos. “Trabajar por una economía circular en la que avancemos hacia una cultura de residuo cero, es uno de los objetivos que la ciencia, en general, y nuestro equipo, en particular, perseguimos”, concluye la investigadora.

El estudio se ha financiado mediante los fondos destinados al grupo de investigación ‘RNM 236-Geoquímica marina’, del cual la profesora Galindo es la investigadora principal, y del programa de “Fomento e Impulso de la Investigación y de la Transferencia, PR2020-013” de la Universidad de Cádiz.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 29.1.23
La nueva Política Agraria Común (PAC) "podría llegar a terminar" con los viñedos del marco Montilla-Moriles. Así de rotundo se expresó ayer el presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), Ignacio Fernández de Mesa, quien alertó de los "efectos negativos" que conllevaría la exigencia de implantar una cubierta vegetal en cultivos como el de la vid.


A juicio del presidente de Asaja-Córdoba, esta medida "se trata de otro disparate más" de la reforma de la PAC que, según Fernández de Mesa, "ha impuesto sin diálogo ni rigor agronómico el Gobierno de España y que, en este caso, podría acarrear una gravísima consecuencia para esta importante y tradicional zona de la provincia de Córdoba".

El presidente de la organización agraria recordó que la superficie de viñedo en Montilla-Moriles ha pasado en las últimas décadas de 20.000 hectáreas a alrededor de las 4.000 actuales. "Es un cultivo cuya viabilidad está en peligro en esta zona y, si a eso se le suman los requisitos de la reforma de la PAC, puede ser el fin de este histórico cultivo", recalcó.

Para Asaja-Córdoba, y en la línea de lo que denunció hace unos días la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la obligación de la nueva PAC de mantener cubiertas vegetales vivas que compitan con el cultivo entre octubre y marzo (condicionalidad reforzada) o anualmente (ecorrégimen) afectaría significativamente a la producción, “lo cual haría inviable este cultivo y daría lugar al abandono del mismo”.

Y es que la viña es muy susceptible al estrés hídrico, lo que quedó demostrado en un estudio realizado en Córdoba por el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) al hacer ensayos con cubierta en viña de 2013 al 2018, que concluyó que la reducción de la producción, por la competencia por el agua, fue de más de un 50 por ciento.

Fernández de Mesa explicó que si el agricultor opta por no cumplir estos requisitos, "podría perder la ayuda básica a la renta por no cumplir la condicionalidad y, además, perdería también las ayudas del eco régimen por no poder solicitarlo".

También, si se optara por el ecorrégimen de cubiertas inertes, solo podría hacerse en pendientes inferiores al 10 por ciento (por condicionalidad), que son pocas en la zona, y sería un foco incontrolable de plagas y enfermedades (fundamentalmente de hongos), lo cual también sería inviable.

Junto a todo esto, se une que el 50 por ciento de la superficie total del viñedo, aproximadamente 2.000 hectáreas, es viña en vaso con un marco de plantación de 2 x 2 metros y la nueva norma prohíbe el uso de herbicidas para el control de la cubierta vegetal. "Teniendo en cuenta estas dimensiones, es técnicamente imposible desbrozarla porque no hay maquinaria para ello, ya que las cepas se tocan unas con otras", advirtió ayer Asaja.

Fernández de Mesa explicó que "la viña empieza a brotar en febrero y, al crecer sus ramas, no pueden hacerse labores mecánicas porque se destrozarían las viñas". Hasta ahora, el control de hierba se hacía con herbicidas antes de esa fecha.

En definitiva, Asaja Córdoba señala que “la competencia con el agua y el manejo de las cubiertas vegetales hacen inviable las ayudas” de la nueva PAC en la viña. Además, “es desproporcionado exigir por condicionalidad la misma anchura de cubierta, un metro, en viñas y olivar, cuando los marcos de plantación son muy inferiores”, apuntó.

A todo ello, hay que añadir que, para modernizar los viñedos más antiguos, hay que cumplir la condicionalidad, “con lo cual también se cerraría la puerta a modernizar la viña”. En conclusión, finalizó Fernández de Mesa, “un disparate más que demuestra el desconocimiento de quienes han elaborado la normativa y que puede conducir a un masivo abandono de las viñas en Montilla–Moriles”.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 27.1.23
El Consejo de Ministros ha aprobado esta semana, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, un real decreto que modifica la normativa nacional vigente sobre el potencial de producción vitícola, al objeto de adaptarla a las novedades introducidas en el sistema de autorizaciones de viñedo por la nueva Política Agraria Común (PAC).


Esta adaptación permitirá mantener el crecimiento ordenado del potencial vitícola de España, ya que introduce mejoras en el procedimiento de reparto de autorizaciones de nuevas plantaciones, entre otras cuestiones, mediante el ajuste del criterio de prioridad relativo a las pequeñas y medianas explotaciones. A partir de ahora se tendrá en cuenta solo la superficie de viñedo de la explotación, en lugar de la superficie agraria total de la explotación.

Además, se modifican las puntuaciones de dicho criterio para priorizar a las solicitudes de medianas explotaciones vitícolas, con el objeto de favorecer a los proyectos con mayor viabilidad y perdurabilidad en el tiempo, que garanticen una mejor salida de su producción en el mercado.

La nueva legislación añade como excepción de la aplicación del sistema de autorizaciones de viñedo el establecimiento de colecciones de variedades de vid para la conservación de recursos genéticos. La comercialización de la producción de estas colecciones queda expresamente prohibida.

A partir de ahora, se permitirá la transferencia de autorizaciones en el caso de la disolución de una explotación de titularidad compartida. Y también queda prohibida la comercialización de la producción de una plantación de viñedo sin autorización hasta el momento de su arranque. Además, fruto del proceso de actualización y mejora normativa se han introducido nuevas disposiciones y se actualiza la lista de variedades de uva de vinificación autorizadas.

Las modificaciones en el criterio de prioridad de pequeña y mediana explotación vitícola que establece esta nueva norma se aplicarán de forma retroactiva a las solicitudes de autorizaciones de nuevas plantaciones que se presenten entre el 15 de enero y el próximo 28 de febrero.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 24.1.23
Javier Martín Fernández cumple hoy diez años al frente del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles. Una década como presidente del máximo órgano de control de los vinos, tras tomar el relevo de Emilio Recio Espejo el 24 de enero de 2013 y haber sido reelegido en dos ocasiones: la primera, en junio de 2016 y, la segunda, en septiembre del año 2020, en plena pandemia de coronavirus.


Nacido en Córdoba en 1959, Javier Martín Fernández es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, donde logró culminar sus estudios con el Premio Extraordinario Fin de Carrera en 1981. Doctor en Derecho por la Universidad de Córdoba, el presidente del Consejo Regulador de Montilla-Moriles es catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Complutense de Madrid. Su actividad docente e investigadora le ha llevado a publicar un gran número de libros, además de dirigir la revista Práctica Tributaria, de la editorial SEPIN.

Presidente del Consejo para la Defensa del Contribuyente del Ministerio de Hacienda y Función Pública, Javier Martín ha formado parte de las comisiones para la reforma de la Ley General Tributaria -de la que fue secretario-, de las comunidades autónomas o para la financiación de las Haciendas Locales.

De igual modo, ha prestado asesoramiento para el anteproyecto de la nueva Ley General Tributaria, con el objetivo de adecuar esta norma al ordenamiento comunitario, y ha participado como experto en la elaboración del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Desde 2013 ostenta la presidencia del Consejo Regulador de Montilla-Moriles y, además, es miembro de los patronatos de las Fundaciones para la Promoción de los Estudios Financieros y Paradigma de Córdoba; del Gabinete de Estudios de la Asociación Española de Asesores Fiscales; del Comité Académico de la Federación Española de Técnicos Tributarios y del Observatorio del Autónomo (ATA).

Presidente de la Fundación Bodegas Campos y, por tanto, de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, Javier Martín es también académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba y pertenece a la Asociación Fiscal Internacional (IFA), a la Asociación Española de Asesores Fiscales, a la Asociación Española de Derecho Financiero y a la Asociación Europea de Profesores de Derecho Financiero.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: FRANCIS SALAS
  • 23.1.23
El Concurso Internacional de Vinos Ecológicos (EcoRacimo) celebrará en el castillo de El Gran Capitán su vigésimo cuarta edición, bajo la dirección técnica de Rocío Márquez, enóloga de Bodegas Robles. Los galardones, organizados por Ecovalia, la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Montilla, tienen como objetivo el fomento, la promoción y la comercialización de los vinos ecológicos.


Las bodegas interesadas en concurrir a esta convocatoria podrán hacerlo en las categorías de vinos tranquilos; blancos; rosados y tintos; de aguja; espumosos; de licor y vinos de uvas sobremaduras. Además, el concurso premiará también las bebidas aromatizadas y vinagres. Y, como ya ocurriera en la pasada edición, el jurado evaluará otras bebidas fermentadas a partir de frutas bio.

El secretario general de Ecovalia, Diego Granado, asegura que Ecoracimo “es una cita plenamente consolidada en el calendario de concursos de vinos y así se demuestra, año tras año, con la buena acogida que tiene la convocatoria entre las bodegas”. Además, añade, este concurso “es una muy buena herramienta de promoción para los vinos ecológicos españoles e internacionales participantes”.

El plazo de envío de muestras permanecerá abierto hasta el 31 de mayo. Todas las bodegas inscritas tendrán la posibilidad de participar de forma gratuita en el concurso Ecodiseño, los galardones de Ecovalia a los mejores diseños y envases de productos ecológicos.

El concurso, que contará con catadores nacionales e internacionales, otorgará, en cada categoría, los galardones: Ecoracimo Gran Oro (a los que obtengan 100-93 puntos); Ecoracimo de Oro (92-88 puntos); y Ecoracimo de Plata (87-83 puntos). Además, el vino con mayor puntuación recibirá por parte de EncajaBio –uno de los patrocinadores del concurso–, 200 envases sostenibles para este producto. Además, en esta nueva edición, entre las 15 muestras mejora valorada por el jurado, el público podrá elegir a su favorita mediante votación 'online'.

Entre las acciones paralelas a este concurso, la organización enviará muestras a restaurantes y profesionales de hoteles, restaurantes y cafeterías –el conocido como canal Horeca–, así como a influencers y blogueros especializados, para dar a conocer estos vinos. Los vinos premiados estarán también presentes en ferias especializadas del sector y en actividades promocionales, como catas dirigidas.

Ecoracimo cuenta, un año más, con la colaboración de Spanish Organic Wines (SOW); Vinavín, la asociación de amigos amantes del vino y vinagre; la revista Sobremesa; la Cátedra de Gastronomía de Andalucía de la Universidad de Córdoba; Etiquetas Macho y el patrocinio de EncajaBio.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

  • 22.1.23
Enoturismo sostenible. Así se denomina el nuevo proyecto que Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, ha presentado en el stand del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Feria Internacional del Turismo (Fitur), una edición renovada que, este año, ha puesto el foco en la sostenibilidad y en la innovación.


El gerente de la bodega, Francisco Robles, presentó el programa Sigue tu cepa, que asigna en exclusiva una vid del viñedo ecológico a cada una de las personas que se suman a esta original iniciativa. "La vid es la madrina —quien nos enseña— y nosotros los amadrinados, los que tenemos mucho que aprender de la naturaleza", declaró Robles.

"Cada persona puede disfrutar de su evolución en directo y le informamos en detalle de las distintas etapas que atraviesa su vid: la poda en invierno, la brotación en primavera, la cosecha en verano y el agostamiento en otoño", detalló el gerente de Bodegas Robles, que recordó que las personas amadrinadas pueden visitar su vid en el momento que deseen y asistir a los encuentros de la poda y de la vendimia.

Además, el programa Sigue tu cepa permite disfrutar del vino de la cepa madrina en una edición exclusiva de dos botellas, seriadas y firmadas. El proyecto fue galardonado por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) en los III Premios de Enoturismo "Rutas del Vino de España", dentro de la categoría de Compromiso a la Sociedad y el Medio Ambiente.

Asimismo, Robles también presentó en Fitur la iniciativa Arte Reunido, una serie de encuentros en el viñedo ecológico de la bodega en los que se vincula el vino con la mirada de las artes. "Invitamos al visitante a descubrir el vino desde un conocimiento técnico y sensorial que ponemos en diálogo con la poesía, música o el teatro", declaró el responsable de la firma.


Por su parte, la enóloga de Bodegas Robles, Rocío Márquez, también presentó su proyecto de enoturismo sostenible en la Finca Buytrón, una casa rural ubicada en un antiguo cortijo del siglo XVI y rodeada de viñedos ecológicos en la zona de Montilla-Moriles. "Aquí lo más importante es vivir y experimentar a través de los viñedos y de su pequeña y coqueta bodega", apuntó Márquez.

Una firma referente en España

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así,en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR / BODEGAS ROBLES
  • 19.1.23
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Andalucía mostró ayer su repulsa a la "condicionalidad" que recoge la nueva Política Agraria Común (PAC) sobre las cubiertas vegetales de cultivos permanentes con más de un 10 por ciento de pendiente.


El responsable de Viña de COAG Córdoba, Manuel Alférez, advirtió que esta medida "puede ser contraproducente" para los viñedos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, un cultivo que, a juicio del portavoz de la organización, "está muy castigado", como consecuencia de los arranques que se vienen produciendo sistemáticamente en los últimos años".

"La condicionalidad es obligatoria en la nueva PAC 2023 y establece que cualquier cultivo permanente con más del 10 por ciento de pendiente debe tener una cubierta vegetal, viva o inerte, de un metro de anchura como mínimo entre los meses de octubre y marzo", explicó Alférez.

En ese sentido, desde COAG recordaron ayer que el 90 por ciento de las cepas de la Sierra de Montilla, ubicadas en la Zona de Calidad Superior del marco Montilla-Moriles, "tienen más de un 10 por ciento de pendiente, son de secano y, por la climatología de la zona, con pocas precipitaciones, es probable que la cubierta vegetal compita con las cepas por la escasa agua retenida en el suelo, lo que obligaría a un mantenimiento extremo de la cubierta con varios pases de desbrozadora".

A su vez, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos detalló que la nueva PAC contempla los "ecoesquemas" o "ecorregímenes", una de las principales novedades que conforman la denominada "Arquitectura verde". Según Alférez, "su aplicación no es obligatoria, pero permiten cobrar una ayuda más, si se aplican", algo que consideran inviable desde la organización.

"En este caso, su aplicación es aún más complicada, ya que exige sumar a los compromisos obligatorios de la condicionalidad los voluntarios del ecoesquema", detalló ayer Manuel Alférez, quien añadió que "en el caso de cubiertas vegetales vivas, obligaría prácticamente a dejar toda la superficie con cubierta vegetal para un marco tradicional de 1,6 x 1,6, aumentando aún más la competencia por el agua y los nutrientes en una zona de baja pluviometría".

Asimismo, a juicio del responsable de Viña de COAG Córdoba, "dejar cubiertas vegetales inertes con el picado de los restos de poda es aún más inviable", ya que "puede contribuir a propagar enfermedades perjudiciales para la vid", por lo que se mostró convencido de que "quien diseñó esta condicionalidad y estos ecoesquemas lo hizo teniendo en cuenta zonas de viñedo de otros países o de otros territorios de España, en los que la pluviometría es mayor y los terrenos tienen una orografía diferente".

Para el responsable del sector en COAG Córdoba, "el viñedo de la zona no necesita más problemas, como los que se añaden con la condicionalidad de la nueva PAC", ya que se trata de un sector que, año a año, "está viendo cómo se arrancan más hectáreas de viñas por falta de relevo generacional y a causa de la baja productividad".

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 18.1.23
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha alertado de la aparición de los primeros nidos de oruga peluda, un lepidóptero que ataca a cultivos como las habas o la vid y que, de no atajarse a tiempo, es capaz de causar “auténticos estragos” en las plantaciones. Estos nidos, cuya presencia en la zona comenzó a observarse a finales del pasado mes de noviembre, se han adelantado con respecto a años anteriores como consecuencia de las lluvias registradas en la recta final del año 2022.


La voz de alarma la ha dado el Aula de Viticultura del máximo órgano de control de los vinos cordobeses a través del boletín que emite semanalmente la Agrupación para el Tratamiento Integrado en Agricultura (Atria), donde detallan que a finales de noviembre se detectaron los primeros nidos de oruga peluda en parcelas sin labrar del marco Montilla-Moriles.

Aunque, por el momento, la presencia de ejemplares de oruga es irregular, desde el Aula de Viticultura del Consejo Regulador recomiendan vigilar la evolución de las telarañas tanto en el viñedo como en su entorno: en lindes y en parcelas colindantes.

Las orugas errantes se alimentan de las yemas principales, lo que obliga a la planta a brotar una yema secundaria que ya no presenta racimos, por lo que genera una importante pérdida de cosecha. Por este motivo, el Consejo Regulador anima a los viticultores que detecten en sus viñedos las características telarañas que teje este lepidóptero a tomar cartas en el asunto, dado que es en marzo cuando alcanzan el tamaño suficiente para dispersarse por la viña, atacando las yemas recién brotadas.

En otoños secos, la presencia de poblaciones de oruga peluda suele ser baja, toda vez que los ejemplares adultos de este lepidóptero pasan el verano enterrados y, cuando el suelo se moja lo suficiente con las lluvias de otoño, salen a la superficie.

Y es que, como insisten desde el Aula de Viticultura, “la presencia de telarañas en terrenos que no se labran es importante y las consecuencias para el viñedo pueden ser serias en el caso de que la brotación de las cepas se adelante y coincida con la diseminación de las orugas”, de ahí que se recomiende un control de las colonias de forma "localizada", siendo necesario tratar todo el viñedo únicamente cuando las orugas estén ya repartidas por todo el cultivo.

Las colonias de oruga peluda son capaces de recorrer hasta 300 metros de distancia, permitiendo que, al año siguiente, “estén separadas y no compitan por el alimento”. En los últimos estadios del desarrollo, las orugas errantes se alimentan vorazmente y son las que dañan el viñedo por lo que, en su caso, es preferible acometer la destrucción de las colonias cuando están agrupadas. “En este momento, el control es más económico y tiene un menor impacto ambiental”, añaden desde el Aula de Viticultura.

En ese sentido, los expertos recomiendan recorrer las lindes de las viñas y terrenos aledaños “en las mañanas con rocío”, dado que las telarañas adquieren un característico color blanquecino y brillante que facilita su localización.

“Las colonias pueden destruirse con lamparillas o pisándolas, cuando aún son pequeñas, especialmente en viñedos ecológicos o en parcelas que tengan limitado el uso de productos químicos”, recalcan desde el máximo órgano de control de los vinos cordobeses.

Aunque pueden aplicarse insecticidas autorizados en terrenos sin labrar, lindes, bardales u olivares con cubierta vegetal, desde el Aula de Viticultura del Consejo Regulador advierten que los tratamientos generalizados en el viñedo pueden eliminar también los insectos auxiliares que controlan los focos de araña, de ahí que se suelan recomendar acciones “más selectivas” y “focalizadas”, centradas exclusivamente en la erradicación de la oruga peluda.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 9.1.23
Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, acaba de sumar un nuevo e importante reconocimiento a su palmarés enológico. El vermut VRMT «Receta Andalusí», fruto de la colaboración con el chef cordobés Paco Morales, que atesora dos Estrellas Michelín, ha sido reconocido por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (Aepev), un colectivo que aglutina a profesionales de la comunicación que publican sus críticas enológicas en publicaciones especializadas.


El colectivo, presidido por José Luis Murcia, director durante varios años de la Agencia EFE Agro y, sin duda, uno de los periodistas vitivinícolas más inquietos del país, ha distinguido este vermut elaborado sobre la base de un vino oloroso ecológico que ha envejecido durante ocho años en barricas de roble americano, una madera que le aporta un elegante aroma a vainilla.

De este modo, el VRMT «Receta Andalusí» ha sido ha sido elegido entre los tres mejores vermús de España en el Certamen «Mejores Vinos y Espirituosos de España 2022», cuyo jurado tuvo que evaluar en la fase final un total de 150 vinos y vermús, además de 45 espirituosos.

El vermut VRMT «Receta Andalusí» se macera con diez plantas aromáticas presentes en el viñedo ecológico de Bodegas Robles, "en un intento por trasladar al producto la experiencia completa de las vides, protegidas durante buena parte del año por un manto de lavanda, amapolas, romero, tréboles y plantas silvestres".

A su vez, el chef cordobés Paco Morales ha incorporado aromas y recuerdos de la gastronomía andalusí y es el responsable de su equilibrio entre dulce, amargo y ácido que permite una prolongada presencia de sus aromas en el paladar y en la nariz. Dos años de intenso trabajo en biblioteca, cocina y viñedo que han permitido recuperar sabores perdidos en la memoria y que ahora se ha granjeado el reconocimiento del Concurso de Vinos del Real Casino de Madrid.

En efecto, mientras la veterana bodega de Montilla-Moriles, fundada en 1927, ha aportado a su VRMT «Receta Andalusí» la base de vino oloroso –y un toque de Pedro Ximénez– que fundamenta el carácter y la estructura del vermut, Paco Morales se ha implicado en la selección y recogida de los botánicos y de las especias empleadas para su maceración natural.

"La lavanda, la amapola, el romero, los tréboles y otros vegetales que crecen en nuestro viñedo ecológico, en natural armonía, unidos al empleo de canela, clavo y otras especias, nos permiten evocar los ecos aromáticos de Al-Ándalus en este vermut rico, goloso y sensual, que no se parece a ningún otro", destacan desde la firma bodeguera.

Una firma referente en España

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.



Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así,en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 21.12.22
El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) de España, una entidad pública empresarial que depende del Ministerio de Ciencia e Innovación, ha elogiado el "gran avance tecnológico" conseguido por la Universidad de Córdoba (UCO) y Bodegas Pérez Barquero en la elaboración de un vino espumoso que, por primera vez, se basa en levaduras autóctonas de velo de flor G1.


Pérez Barquero Brut Nature G1 es fruto de una larga experiencia de I+D+i en colaboración con el Grupo de Investigación Viticultura y Enología (Vitenol), dirigido por Juan José Moreno, catedrático de la UCO, que ha permitido avanzar en la elaboración de nuevos vinos espumosos con las variedades de uva y levaduras autóctonas de la zona Montilla-Moriles y un vino generoso viejo como licor de expedición.

Tras su puesta de largo el pasado año, G1 Brut Nature se consolida como un importante caso de éxito en la colaboración entre Universidad y empresa que, de cara a esta campaña de Navidad, ha permitido comercializar un número limitado de botellas a través de las mejores distribuidoras del mercado.

"Quienes ya han podido probar este espumoso con alma de generoso coinciden en describirlo como un vino novedoso, diferente, más fresco y agradable que otros espumosos elaborados en regiones tradicionalmente productoras de este tipo de vinos", subraya Adela Córdoba, responsable de Marketing de Pérez Barquero, un grupo que está integrado por cuatro bodegas de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles: Gracia Hermanos, Compañía Vinícola del Sur, Tomás García y Pérez Barquero.

“G1” es el primer vino espumoso creado con levadura de velo de flor del mismo nombre

PÉREZ BARQUERO BRUT NATURE G1Ya el pasado año, este vino espumoso natural –denominado "G1" por el nombre con el que se identificó la levadura de velo de flor utilizada en la segunda fermentación– agotó existencias en las fechas inmediatas a su lanzamiento. "La producción inicial fue también limitada y su aceptación fue tan extraordinaria que se agotó en solo diez días, por lo que no pudimos atender toda la demanda", reconoció Adela Córdoba, quien se mostró confiada en poder satisfacer ahora el interés de todas las personas interesadas en degustarlo.

De hecho, Pérez Barquero y los investigadores del Grupo Vitenol de la UCO, adscrito al Campus de Excelencia Internacional AgroAlimentario de Andalucía (ceiA3), han continuado colaborando durante todo este año para tratar de mejorar el espumoso G1, lo que les ha llevado a descubrir nuevas levaduras en los velos de flor de los vinos finos tradicionales de Montilla-Moriles para las que estudiarán nuevas aplicaciones.

"G1" es el nombre con el que se identificó la levadura autóctona de velo de flor utilizada, de forma innovadora, en la segunda fermentación por la que se crea este vino espumoso natural

De este modo, G1 "no es solo un nuevo vino en la colección de Pérez Barquero", como destaca Juan Márquez, enólogo de la firma, sino que representa toda una innovación en la técnica enológica por la que nacen las apreciadas burbujas de los vinos espumosos de método tradicional o Champenoise.

"En la segunda fermentación en botella, nunca antes se había empleado levadura de velo de flor y, tras más de tres años de estudio, se ha comprobado que la levadura de velo de flor que hemos seleccionado posee una serie de ventajas sobre las levaduras comerciales tradicionalmente utilizadas en la región del cava y del champagne", añadió Juan Márquez, enólogo de Grupo Pérez Barquero.

Entre las ventajas que ofrece la levadura de velo de flor destaca una alta capacidad fermentativa en las condiciones de estrés que supone la segunda fermentación en botella característica del método Champenoise, así como la formación de aromas más frescos y frutales y una muy buena capacidad de floculación y producción de espuma, ideal para la elaboración de este tipo de vinos.

"Se ha logrado realizar la segunda fermentación en botella con levadura autóctona de velo de flor, innovadora y bautizada como 'G1', aislada en la primera mitad de los años ochenta y originaria de Bodegas Gracia"

“Por primera vez en la historia enológica de Montilla-Moriles, tenemos un vino espumoso elaborado con una levadora autóctona de nuestra zona vinícola, que fue aislada hace más de cuarenta años en Bodegas Gracia Hermanos y conservada desde entonces en el Departamento de Química de la UCO”, recalcó, por su parte, el profesor Juan Moreno, quien hizo hincapié en que todo el proceso ha dado como resultado "un vino único, genuino, distinto a todo lo que hasta el momento existía en el mercado".

Pero, además del velo de flor, este espumoso autóctono de Pérez Barquero está "muy ligado al suelo, al terruño", como indicó Adela Córdoba, quien precisó que los suelos de albariza donde se cultivan los viñedos de la firma se formaron en el mismo periodo geológico que la Craie en la Champaña, la zona más prestigiosa en elaboración de vinos espumosos, por lo que "el aporte de los suelos calizos une inexorablemente el perfil organoléptico de ambos vinos".

"Hay otras similitudes inspiradoras –reconoció la responsable de Marketing–, como la segunda intervención de levaduras, tanto en el proceso de producción según el método tradicional champenoise como en la crianza biológica bajo velo de flor nuestros finos".

En efecto, "los más reputados productores de champagne juegan, fascinados, con vinos tradicionales andaluces para dar ciertos toques a sus vinos", apuntó Adela Córdoba, quien recordó que en el caso del Brut Nature G1 se ha empleado vino generoso viejo como licor de expedición. "Ello le confiere una distinción y un final en boca en el que se aprecia la vejez, mientras que de entrada es muy fresco y aromático", concluyó.

Santo y seña de la zona Montilla-Moriles

El Grupo Pérez Barquero está integrado por cuatro bodegas de la DOP Montilla-Moriles: Gracia Hermanos, Compañía Vinícola del Sur, Tomás García y Pérez Barquero. Desde su fundación en 1905, esta institución, santo y seña de la comarca vitivinícola cordobesa, ha cuidado con la mayor atención y esmero todas las labores que giran alrededor de la creación del vino.


Desde la selección de los mejores pagos de viñas –albarizas de la Sierra de Montilla y de Moriles Altos- hasta la recolección, el transporte y la molturación de la uva, Pérez Barquero presta atención a todos los pasos que continúan con la elaboración del mosto nuevo, su cata y su selección, previa al destino final que, según sus características, serán las botas de crianza, en la amplia gama de vinos de la zona: Finos, Olorosos, Amontillados, Palos Cortados y Dulces de Pedro Ximénez.

Reconocido con las distinciones más relevantes en el mundo del vino –con las máximas puntuaciones Parker, multitud de premios y medallas en concursos nacionales e internacionales, así como extraordinarias reseñas en las principales guías–, el Grupo Pérez Barquero ha extendido su nombre por todos los rincones del territorio nacional. No en vano, sus vinos, brandis y vinagres se encuentran en más de cincuenta países de los cinco continentes, figurando a la cabeza de los exportadores de vinos de la zona.

Asimismo, Pérez Barquero es una de las pocas bodegas españolas distinguidas con el sello Pyme Innovadora concedido por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España, en base a los cinco proyectos de innovación que tiene desarrollados con el CDTI por un importe global próximo a los 2 millones de euros.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
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  • 20.12.22
El empresario montillano Rafael Cabello Hidalgo, responsable de la firma Tonelería del Sur, ha asumido la gerencia de la Ruta del Vino Montilla-Moriles, dos años después de hacerse efectiva la renuncia por parte del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida, que había asumido esta responsabilidad el 8 de julio de 2013.


La junta directiva de la Asociación para la Promoción del Turismo del Vino (Avintur) ha decidido en su última reunión ordinaria aceptar la propuesta de Rafael Cabello Hidalgo para ostentar al cargo de gerente de la Ruta del Vino Montilla Moriles, un proyecto cuyos inicios se remontan a 2001, fruto del compromiso que el Ayuntamiento de Montilla adquirió con la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin).

En efecto, fue en 2001 cuando se constituyó la asociación Avintur, cuyo fin primordial es la promoción y dinamización de la cultura del vino en el territorio de la DOP Montilla-Moriles. En julio de 2005, el proyecto consiguió la primera certificación de Andalucía como Ruta del Vino de España.

En la actualidad, la Ruta del Vino Montilla-Moriles recorre 17 municipios –Aguilar de la Frontera, Baena, Cabra, Córdoba, Fernán Núñez, Espejo, La Rambla, Lucena, Montemayor, Montilla, Moriles, Montalbán, Monturque, Castro del Río, Doña Mencía, Santaella y Puente Genil– y cuenta con varias decenas de empresas asociadas entre alojamientos, restaurantes, tabernas, bodegas, lagares y otros establecimientos.

Entre las empresas adheridas se encuentra la firma montillana Tonelería del Sur, titular de la marca Casknolia, que el pasado mes de noviembre logró un importante reconocimiento como Mejor Empresa Sostenible de la provincia de Córdoba gracias a la consolidación de sus proyectos de economía circular.

A su vez, en marzo del pasado año, la empresa montillana recibió uno de los IV Premios a la Artesanía de Andalucía, convocados por la Junta de Andalucía para reconocer a empresas y personas artesanas por su contribución al desarrollo del sector en la comunidad.

Al frente de Tonelería del Sur, Rafael Cabello lanzó hace varios años la marca de autor Casknolia, una línea de barriles envejecidos con vino ecológico de alta calidad que es muy valorada en el mundo y que está enfocada, principalmente, a destilerías que elaboran espirituosos de alta gama como whisky, bourbon, ron o ginebra.

Hace ahora tres años, la Asociación de Empresarios de la Madera y el Mueble de Córdoba reconoció a la empresa montillana por haber favorecido la transformación de una firma tradicional de fabricación de toneles en una empresa dedicada principalmente a la elaboración de barriles para el envejecimiento de whisky de alta gama, que exporta más del 80 por ciento de su producción y con una alta apuesta por la calidad e innovación en el marco de una actividad netamente artesana.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CASKNOLIA
  • 16.12.22
Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, ocupará una de las vocalías de la nueva Junta Directiva de Ecovalia, una organización sin ánimo de lucro que cuenta con más de 17.000 miembros colaboradores.


La entidad, que fue fundada en el año 1991 con el objetivo de promover la producción y la alimentación ecológicas, ha celebrado su asamblea general de socios en Montilla, donde se ha procedido a renovar la Junta Directiva que pilotará el colectivo durante los próximos cuatro años.

De este modo, los socios volvieron a respaldar la candidatura liderada por Álvaro Barrera Fernández, quien continuará al frente de la entidad tras ser reelegido por tercer mandato consecutivo, "con el firme compromiso de continuar trabajando para la mejora y crecimiento del sector ecológico en España".

La vicepresidencia en la nueva Junta Directiva volverá a ocuparla BioCrisara y, junto a ellos, Diego Granado continuará como secretario general de la asociación. "Ecovalia seguirá trabajando durante los próximos cuatro años por la consecución del Plan de Acción Europeo de la Producción Ecológica, que busca llegar al 10 por ciento de consumo de productos ecológicos en España y alcanzar el 25 por ciento de la superficie agraria útil del territorio en producción ecológica", destacó Barrera.

“Estos cuatro años se presentan con muchos retos importantes. Ecovalia asume firmemente la responsabilidad de trabajar por el sector ecológico en España y el reto de aumentar el consumo de alimentos ecológicos para acercarnos a cuotas de los países europeos que están a la cabeza. La junta directiva de Ecovalia va a trabajar intensamente en estas líneas para alcanzar el objetivo marcado”, añadió el presidente del colectivo.

La junta directiva de la asociación, en la que está representada una amplia variedad de perfiles vinculados a la producción ecológica, está constituida por catorce vocales, así como por cuatro representantes de los trabajadores de la entidad, reafirmándose así el compromiso con el sector ecológico.


La cuarta vocalía estará ocupada por Bodegas Robles, una firma que se dedica a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así,en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ECOVALIA
  • 13.12.22
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía acaba de actualizar su normativa para poder autorizar la quema de restos de poda y sarmientos en viñedos, una práctica que está prohibida salvo que sea la única alternativa posible y siempre que existan "motivos sanitarios".


El Ejecutivo autonómico ha publicado recientemente la Orden de 28 de noviembre de 2022 en la que se facilita el modelo de solicitud para la autorización de la quema de restos vegetales producidos en cultivos como el viñedo, una instancia que se debe tramitar por vía electrónica en el caso de cooperativas y entidades, aunque los viticultores podrán registrar el documento de manera presencial.

"El titular del viñedo deberá declarar responsablemente que dispone de un informe técnico emitido por un asesor en gestión integrada de plagas debidamente inscrito en el Registro Oficial de Productores y Operadores de Medios de Defensa Fitosanitaria (ROPO), en el que se acredite la imposibilidad de eliminar estos restos de poda mediante otros sistemas alternativos prioritarios, como pueda ser su incorporación al suelo mediante triturado o picado", explicó la ingeniera agrónoma Ángela Portero, responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.

Además de prescribir que "los titulares de las explotaciones deberán cumplir todas las condiciones y requisitos que se establecen en el Reglamento de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales", la Orden de 28 de noviembre de 2022 alude a las enfermedades de la madera de la vid, que podrían verse beneficiadas por la incorporación al suelo de los sarmientos sin pasar previamente por un proceso de compostaje.

"El quemado de los sarmientos debe ser la última opción, por lo que se debe priorizar su reciclado mediante el tratamiento biológico", explicó Ángela Portero, quien destacó que el centro con el que el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) cuenta en la localidad cordobesa de Cabra está realizando ensayos para propiciar el compostaje de sarmientos, ya que las temperaturas de fermentación destruyen los microorganismos patógenos y se pueden incorporar al suelo del viñedo como abono orgánico sin riesgo de generar enfermedades de la madera.

Desde el Aula de Viticultura del Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles vienen recomendando desde hace varias semanas retrasar la poda de la vid para aprovechar la acumulación de reservas que ayuden a la próxima brotación de las cepas y, de este modo, propiciar la recuperación de las plantas durante el otoño, tras un verano especialmente seco en el marco vitivinícola cordobés, en el que muchos viñedos acusan un evidente agotamiento por "estrés hídrico" o falta de agua.

Tal y como detalló Ángela Portero, uno de los mejores métodos para reducir las enfermedades que afectan a la madera de la cepa y, de este modo, "tener viñas más longevas" es comenzar la poda por aquellas vides que presenten yesca, una enfermedad parasitaria producida por hongos que penetran en la planta a través de sus partes leñosas.

De igual modo, uno de los últimos boletines que emite semanalmente la Agrupación para el Tratamiento Integrado en Agricultura (Atria) instaba a los viticultores de la zona Montilla-Moriles a evitar posibles focos de oídio o contaminaciones de otras enfermedades parasitarias eliminando los restos de poda de la parcela, pero siempre teniendo presente que "el picado y enterrado de los sarmientos no es una solución factible".

"Los sarmientos no deben quedar sobre el terreno, ni siquiera los del lineo de las espalderas, y tampoco enterrados, ya que esta práctica origina contaminaciones de enfermedades de la madera, así como oídio y araña amarilla", advirtió la responsable del Aula de Viticultura, quien recordó que las viñas nuevas deben podarse "al final de diciembre o en enero".

Igualmente, desde el Consejo Regulador insisten en que la práctica tradicional del quemado de los sarmientos está actualmente prohibida y subrayan que, además, "no es muy apropiada, ya que emite CO2 a la atmósfera en lugar de dejar el carbono capturado en la materia orgánica del suelo".

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
  • 9.12.22
El lanzamiento de cara a estas próximas Navidades del Robles Brut Nature de 36 meses supone la consolidación de una sensata audacia. Y es que este vino espumoso con personalidad propia llega a su madurez ofreciendo la más original reinterpretación de la uva Pedro Ximénez para brindar en fiestas y celebraciones.


«El desarrollo de un espumoso lleva tiempo y mucha paciencia», ha declarado el gerente de la bodega, Francisco Robles, quien añade que «gracias al cuidado en su evolución que ha prestado nuestro equipo técnico, la variedad Pedro Ximénez está proporcionando grandes resultados a través de los años».

De esta manera, Montilla-Moriles está llevando a los vinos espumosos el sentido del tiempo que ha incorporado tradicionalmente a los vinos blancos. «Somos una zona acostumbrada a la sutileza de las largas crianzas, a incorporar el secreto del tiempo a nuestros Olorosos y Amontillados», afirma Francisco Robles, quien subraya que «esto es algo excepcional en el mundo de los vinos blancos y nosotros lo hemos perfeccionado a lo largo de generaciones, por lo que ahora estamos volcando todo ese conocimiento en el espumoso».

A Rocío Márquez, enóloga y directora técnica de la bodega, le admira su evolución: «tan fresco, tan vivo y a la vez tan complejo, con tanta crianza. Es sorprendente, estamos demostrando que el espumoso de uva Pedro Ximénez es capaz de envejecer y mostrar de manera clara el territorio», asegura.

Robles Brut Nature se elabora por el método tradicional Champagnoise a partir de la variedad de uva ecológica Pedro Ximénez. Un largo camino iniciado en 2013 con un proyecto de investigación en colaboración con el IFAPA de Cabra con el objetivo de obtener «la burbuja natural de la uva Pedro Ximénez» y que comercializó las primeras botellas en la Navidad de 2019 con una crianza de 18 meses. «Un proceso muy complejo que se realiza botella a botella y ha exigido lo mejor de todo nuestro equipo técnico en viñedo y bodega», ha declarado Robles.

Su burbuja natural y persistente es fruto de una doble fermentación en botella en posición horizontal en rima manual a partir de un ensamblaje con vinos generosos. Paco Morales, chef con dos estrellas Michelín, se ha implicado en la parte organoléptica y visual y ha definido sus aromas.


Desde el lanzamiento de la primera añada, la acogida de Robles Brut Nature ha sido excepcional entre el público y entre los expertos. «En la vendimia pasada ya triplicamos la producción de uva destinada al espumoso y, este año, hemos vuelto a crecer», subraya el bodeguero montillano, que no para de obtener reseñas elogiosas en las principales revistas de vinos y gastronomía. No en vano, ha sido reconocido en Organic Food Iberia como Mejor Producto Innovador y ha sido galardonado en los Premios EcoRacimo y en los AWC Vienna.

Parte de este éxito ha sido posible gracias a una importante inversión en maquinaria y tecnología que ha permitido elaborar íntegramente el Brut Nature en instalaciones propias de la bodega, controlando personalmente todo el proceso y con un control estricto de la crianza que se realiza botella a botella, sin concesiones a la estandarización o a la rutina.

La familia Robles se ha dedicado en Montilla a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega y comprende la necesidad de incorporar la viticultura ecológica y el trabajo con levaduras autóctonas a la tradición de la bodega.

Bodegas Robles ha sido seleccionada en el TOP15 de las Bodegas de la Década (2011 a 2020) por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV). Francisco Robles resume su trabajo de forma gráfica: «cultivamos las uvas ecológicas con la mayor intensidad de sabores y aromas, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto en el vino».

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 8.12.22
La Fundación Social Universal (FSU), una organización surgida en Montilla en el año 1993 como respuesta a las alarmantes condiciones de pobreza constatadas en muchas regiones del mundo, celebrará los días 13 y 15 de diciembre unas nuevas jornadas técnicas que abordarán la biodiversidad en el viñedo y el olivar, en el marco de su proyecto por la biodiversidad denominado Somos Semilla.


La iniciativa, que incluye un seminario profesional sobre la nueva Política Agraria Común (PAC) en cultivos leñosos, servirá para clausurar el proyecto Somos Semilla, que se inició el pasado año para promover el desarrollo de ecosistemas agrarios equilibrados y biodiversos en la Campiña Sur Cordobesa mediante la puesta a disposición de los profesionales del sector agrario de un servicio técnico que facilita el acceso a conocimientos teóricos y herramientas prácticas para desarrollar una agricultura más sostenible y ecológica.

En esta ocasión, la biodiversidad será la protagonista principal de estas últimas jornadas, en las que se abordarán, desde la perspectiva del manejo del suelo, la fertilización y el papel de los microorganismos y otras especies presentes en las parcelas y que determinan su influencia en el desarrollo adecuado de los cultivos.

"También se darán pautas para la gestión de la cubierta vegetal basadas en la experiencia de su manejo y en los resultados obtenidos de años de estudios y experimentación, recabando importantes datos, entre ellos, de producción y rentabilidad en el viñedo", explicó la ingeniera agrónoma Ángela Portero, técnica de Medio Ambiente de la FSU y responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.

Finalmente, toda la información anterior se enmarcará en las ayudas recogidas en la Política Agraria Común para el cuatrienio comprendido entre 2023 y 2027, que marca nuevas pautas para la gestión de la biodiversidad y el suelo en los cultivos.

Los encargados de desgranar el contenido de estas sesiones formativas serán cinco profesionales de trayectoria reconocida. El martes 13 de diciembre, en la sesión de campo, interviene Francisco Robles, propietario y gerente de Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, junto a Juan Manuel León, enólogo e ingeniero técnico agrícola del Centro con el que el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) cuenta en la localidad cordobesa de Cabra.


Por su parte, el jueves 15 de diciembre tomarán la palabra Aurea Godoy, del departamento PAC de Ecovalia; Juan Carlos López, delegado territorial de Córdoba del Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE) y Roberto García, catedrático en el Área de Ecología en el Departamento de Biología animal, Biología Vegetal y Ecología de la Universidad de Jaén.

La sesión de campo tendrá lugar el martes 13 de diciembre, a las 17.00 de la tarde, en Bodegas Robles, situada en la carretera nacional N-331, entre Montilla y Aguilar de la Frontera, muy cerca de la Fuente de La Higuera. En primer lugar, Francisco Robles guiará una visita al viñedo ecológico de la bodega y describirá los detalles de su gestión con especial hincapié en la cubierta vegetal.

Tras finalizar la visita al viñedo ecológico de Robles, Juan Manuel León detallará los resultados obtenidos de ensayos realizados en viñedos de la variedad Pedro Ximénez con y sin cubierta vegetal, aportando datos sobre la productividad y los efectos en la rentabilidad del cultivo.

El jueves 15 de diciembre se impartirán los contenidos previstos en la sesión de sala a partir de las 17.00 horas en el salón de actos del Centro Cultural “Alcalde Antonio Carpio” de Montilla. Esta sesión se puede seguir en modalidad telemática o presencial.

La primera intervención correrá a cargo de Aurea Godoy, quien describirá la nueva PAC, aportando detalles para la gestión de los cultivos leñosos y tierra arable, junto a Juan Carlos López, que explicará la certificación en agricultura ecológica y agroambiental en la PAC 2023-27.

"Con toda la información recibida de la jornada, Roberto García ofrecerá las pautas concretas en el manejo del suelo para avanzar hacia una producción sostenible en el olivar, en particular mediante la gestión de la fertilización, la biodiversidad, la cubierta vegetal y el secuestro de carbono", avanzó Portero.


Desde la organización de este proyecto se pondrá a disposición de las personas interesadas un autobús con salida desde la Estación de Autobuses de Montilla a las 16.45 horas del martes, con vuelta programada en torno a las 20.00 horas, siempre que se cubra un mínimo de plazas.

Las personas interesadas en participar en estas jornadas técnicas deberán cursar una inscripción a través de este enlace. En caso de limitación de aforo, las inscripciones se atenderán por riguroso orden de inscripción. Para cualquier aclaración o información adicional deberán dirigirse a Ángela Portero, bien en el teléfono 957 654 987 o en la dirección aportero@fundacionsocialunersal.org.

Este programa de formación especializado para agricultores de la comarca Campiña Sur de Córdoba forma parte del proyecto Somos Semilla, que ha solicitado una subvención con cargo a la submedida 19.2 del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía, financiado por la Unión Europea a través del Fondo Feader y por la Junta de Andalucía, en el marco de la Estrategia de Desarrollo Local (EDL) Leader del Grupo de Desarrollo Rural (GDR) de la Campiña Sur Cordobesa.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: J.P. BELLIDO / FSU
  • 4.12.22
La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), que representa a las denominaciones de origen de vino de toda España, se ha reunido con europarlamentarios de diferentes formaciones políticas para intercambiar información sobre las reformas legislativas que más pueden condicionar la política vitivinícola de la Unión Europea (UE) a corto y medio plazo.


Bajo el lema Las denominaciones de origen de vino ante las reformas de la política agroalimentaria de la UE, una veintena de Consejos Reguladores y los principales representantes de la European Federation of Origin Wines (EFOW), que representa a las indicaciones geográficas de vino ante las instituciones europeas, pudieron abordar tres reformas europeas que van a afectar a la regulación de las indicaciones geográficas, al etiquetado de los productos agroalimentarios y a la promoción de los mismos.

De este modo, las denominaciones de origen reivindicaron "la necesidad de que la reforma de la regulación de las indicaciones geográficas sirva para mejorar la actual regulación sobre la Organización Común de los Mercados Agrarios y no para multiplicar normas, con la creación, como pretende la Comisión Europea, de un nuevo reglamento de base sobre indicaciones geográficas".

Asimismo, los participantes en el encuentro pidieron que no se deleguen a la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE "funciones y responsabilidades en materia de procedimientos relativos a las indicaciones geográficas y a los pliegos de condiciones y evidenciaron el papel propio que las denominaciones de origen pueden jugar como palanca de cambio en materia de sostenibilidad medioambiental, económica y social".

En materia de etiquetado, los representantes de las figuras de calidad manifestaron la necesidad de "respetar las actuales disposiciones vigentes que sobre etiquetado nutricional y de ingredientes recoge la OCM para el sector del vino", aprobadas con la reciente reforma de la Política Agraria Común (PAC).

"Se trata de un paso decidido del sector por aumentar el nivel de conocimiento del consumidor sobre el producto y, de este modo, seguir contribuyendo a reducir el consumo abusivo de alcohol, en cumplimiento de los objetivos fijados por la Comisión Europea para la próxima reforma del reglamento de información facilitada al consumidor", destacaron.


En cuanto a la promoción de productos agroalimentarios de la UE, las denominaciones de origen reivindicaron que "el sector del vino sea tratado igual que el resto de sectores agroalimentarios, sin discriminación ni, por supuesto, exclusión alguna", teniendo en cuenta el trabajo que operadores e indicaciones geográficas vienen realizando para ser "referentes en sostenibilidad" y para alinearse con las políticas de información al consumidor previstas por la Comisión Europea.

Por su parte, los europarlamentarios presentes trasladaron su apoyo a estas reivindicaciones por considerarlas "comprensibles" y "razonables". De hecho, hicieron patente su visión sobre el vino como un "sector dinámico, muy bien organizado y estructurado y a la vanguardia a la hora de afrontar de forma rigurosa y desde el autodiagnóstico debates y cuestiones planteadas por las instituciones".

Ante el "riesgo de debilitamiento significativo que suponen para la política vitivinícola de la Unión Europea los planteamientos de partida de la Comisión Europea en las tres reformas mencionadas", desde la CECRV se solicitó a todas las formaciones políticas apoyo en el Parlamento Europeo "para que la UE siga teniendo una política vitivinícola fuerte y específica, que ha sido la garante de que el sector del vino europeo, con las denominaciones de origen como motor, haya sido, hasta el momento, una historia de éxito".

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

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