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  • 23.9.21
En el marco de su proyecto Arte Reunido, Bodegas Robles celebra este sábado una nueva cita en la que disfrutar del maridaje de sus vinos con la poesía, el microteatro y la música. El viñedo ecológico de esta bodega montillana abre sus puertas al talento de la comarca con la propuesta cultural 3 vinos, 3 artes, en la que participarán los músicos montillanos María Reyes y Paco Gómez, junto a la poetisa montillana María Garal y el actor aguilareño Manuel Valle.

La tercera propuesta de Arte Reunido, que en esta ocasión aúna la apuesta por la cultura de Bodegas Robles con el talento creativo de Imprevisible Films, del productor montillano Dany Ruz, comenzará a las 20.30 de la tarde con una cata "atípica" de tres vinos y tres artes. De este modo, la poesía de la joven María Garal servirá de vehículo para disfrutar del Verdejo bio de Bodegas Robles.

De la mano del actor Manuel Valle, las catas de Bodegas Robles se abrirán por primera vez al microteatro, del que podrán disfrutar los asistentes a la vez que se deleitan con el Fino bio de la bodega montillana. Finalmente, la voz de María Reyes, acompañada por Paco Gómez, repite de nuevo entre las propuestas de maridaje de Arte Reunido que, en esta ocasión, pondrán el ritmo preciso para disfrutar del Vermut "Paco Morales".

"Esta iniciativa nos va a permitir reunir y recuperar el talento que existe en Montilla de la mano del creador Dany Ruz y su productora Imprevisible Films", destacó Francisco Robles, gerente de Bodegas Robles, sobre esta nueva cita de Arte Reunido y cuyas entradas pueden adquirirse en este enlace.

La apuesta personal de la familia Robles por la cultura comenzó a fraguarse en el año 2006, una primera piedra en el camino que ha permitido vincular a esta bodega montillana, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, con la cultura audiovisual y musical, especialmente con aquella desarrollada por emprendedores de la zona. 

En concreto, esta nueva propuesta junto a Dany Ruz –colaborador de Andalucía Digital– se suma a otras iniciativas conjuntas desarrolladas a lo largo de los últimos años y que se han hecho visibles en el cortometraje Boutade, las citas Soma Club Film y Soma Club Festival, o el propio proyecto Arte Reunido.

"La iniciativa Sigue tu cepa nos permitió crear un importante círculo de artistas de todas las facetas. De esa relación han surgido propuestas como Aromas y Acordes junto a Vargas Blues Band, o la proyección de cortos en nuestras bodegas en el marco del Soma Film Festival. Ahora se suman nuevos colaboradores para avanzar con nuevos proyectos", indicó el gerente de Bodegas Robles. 

Una firma referente en España

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: MÓNICA RAMÍREZ - BODEGAS ROBLES




  • 22.9.21
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha iniciado el proceso de consulta pública de una propuesta de modificación de la normativa que regula el Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola Español (PASVE) para adaptarla a las flexibilidades que permite la Comisión Europea para paliar los efectos de la covid-19 en este sector. Este programa distribuye más de 202 millones de euros anuales entre viticultores, bodegas y otros operadores vitivinícolas en España.


El proceso de consulta pública se abrió el lunes día 20 de septiembre con el envío a las comunidades autónomas y a las organizaciones representativas del sector vitivinícola de la propuesta de modificación del Real Decreto 1363/2018, de 2 de noviembre, para la aplicación de las medidas del PASVE en el periodo 2019-2023. El periodo de consulta pública se prolongará hasta el día 29 de septiembre.

El objeto que motiva esta modificación es la necesaria adaptación de las medidas de reestructuración y reconversión de viñedo, inversiones, cosecha en verde y promoción en terceros países a las flexibilidades que permiten para este programa sectorial las recientes modificaciones aprobadas por la Comisión Europea a los distintos reglamentos (números 592, 600 y 884 de 2020) para paliar los efectos de la covid-19 en el sector del vino, entre otros. 

Esta modificación se tramitará de urgencia, y permitirá ampliar a 2022 los elementos de flexibilización que se permitieron ya para los años 2020 y 2021, tanto en el pago de las ayudas al sector vitivinícola, eximiendo de determinadas penalizaciones, como en la modificación de las operaciones.

El Real Decreto 1363/2018 tiene por objeto establecer la normativa básica aplicable a una serie de medidas recogidas en el PASVE 2019-2023, presentado por el Reino de España ante la Comisión Europea, de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se crea una organización común de mercados de los productos agrarios.

En lo relativo a los programas de apoyo en el sector vitivinícola, se contemplan líneas de actuación diferenciadas destinadas, entre otras, a la promoción en terceros países, cosecha en verde, destilación de subproductos, reestructuración y reconversión de viñedos e inversiones en bodegas.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR




  • 18.9.21
Moriles acogerá los próximos días 23 y 24 de octubre la vigésimo tercera edición de su tradicional cata de vinos, esta vez bajo la marca Expo Wine Moriles, un evento que aglutinará a las distintas bodegas, lagares y cooperativas de Moriles, a la vez que se convertirá en un foro profesional de todo el marco vitivinícola.


En esta ocasión, la Cata de Moriles cambia el escenario habitual del pabellón ferial y se trasladará a cada una de las bodegas participantes, que abrirán sus puertas a los visitantes para poder ser conocidas in situ en los días en los que se llevará a cabo la actividad.

De esta manera, las personas interesadas –previo registro y hasta completar aforo– podrán participar en un tour por las ocho bodegas, cooperativas y lagares participantes de esta edición, a saber, Bodegas San Pablo, Lagar de Casablanca, Bodegas Doblas, Cooperativa San Jerónimo, Lagar de El Monte, Cooperativa Virgen del Rosario, Bodegas Los Gabrieles y Lagar de Los Frailes.

"Se facilitará transporte gratuito para hacer el recorrido por las distintas bodegas, donde se podrán degustar y adquirir los vinos, así como las ricas viandas de la gastronomía de Moriles, además de conocer con un guía las bodegas y asistir a catas dirigidas", avanzaron desde la organización.

Como en ediciones anteriores, la Cata de Moriles acogerá la Jornada Técnica-Profesional, que vuelve a convertirse en el marco idóneo para la presentación de los nuevos proyectos e iniciativas de las empresas vitivinícolas del marco, entre los que destaca vinoenrama.es, fruto del acuerdo histórico alcanzado por una docena de bodegas y lagares de Moriles y Montilla para la puesta en valor de los vinos en rama.


Por otro lado, la gastronomía, la restauración y el enoturismo, aliados estratégicos del vino, tendrán una presencia notable en la Cata de Moriles, un evento organizado por el Ayuntamiento y por la Asociación de Bodegas de Moriles, que han querido propiciar un "punto de encuentro y de negocio" para todos los profesionales del  mundo del vino, con el objetivo de aunar esfuerzos entre todos los expositores y asistentes "para salvar las dificultades generadas por la pandemia".

Desde la organización destacaron ayer la renovación de la imagen corporativa de la Cata de Moriles, con un nuevo logotipo que refleja "el rumbo del evento hacia la modernidad y la apertura de fronteras", así como el nuevo sitio web catademoriles.es, que, además de proporcionar toda la información sobre la cata, los vinos y las bodegas participantes, incluye una plataforma de reserva online de entradas que facilitará el control de los aforos.

Como preámbulo a la XXIII Cata de Moriles, el jueves 21 de octubre se celebrará la III Jornada Técnica, dirigida a los profesionales del sector y cuyo programa está formado por cinco ponencias de gran interés. Por su parte, el acto institucional de la inauguración tendrá lugar en la jornada del viernes 22 de octubre, en una de las bodegas participantes.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 16.9.21
El delegado territorial de Turismo de la Junta en Córdoba, Ángel Pimentel, ha iniciado una ronda de visitas por los establecimientos y alojamientos turísticos de la provincia para pulsar el segmento en el arranque de la temporada otoñal y aprovechar “el tirón”, que tras la pandemia, tiene el turismo rural dentro de la conocida como Ruta del Vino Montilla-Moriles.


“Cada vez son más los viajeros que apuestan por este tipo de escapadas o destinos, en pleno contacto con la naturaleza. Aquí, en esta zona de Montilla-Moriles, viene acompañada además del extra que suponen la vendimia, el cultivo y la elaboración artesana de los vinos, invitando a vivir en primera persona una experiencia única”, ha explicado el delegado.

Pimentel, que ha visitado los alojamientos rurales de la fincas El Buytron y Lagar El Puntal, ubicados dentro de esta ruta del vino, ha escuchado la propuesta de estos empresarios que proponen elaborar paquetes turísticos tematizados en torno al vino, su cultivo y elaboración artesanal dentro de la ruta de Montilla-Moriles.

“Estudiaremos esta idea que incide en la demanda de vivir experiencias y sensaciones únicas por parte de quienes nos visitan atraídos por los caldos de la tierra y los paisajes naturales de la provincia”, ha señalado el delegado, quien además ha recordado otras medidas y ayudas impulsadas desde la Consejería de Juan Marín “para dar un impulso al sector y animar a los andaluces a conocer nuestra tierra” como el sello Andalucía Segura o el seguro para viajeros internacionales, entre otros.

En este sentido, ha resaltado el apoyo al sector con ayudas específicas a emprendedores y pequeñas y medianas empresas, como la línea dedicada al fomento de la implantación de las tecnologías de la información y la comunicación en las pymes turísticas de Andalucía (Pymetic).

“El sector ha sufrido en primera persona esta crisis provocada por el COVID, por eso estas ayudas son un claro incentivo para mejorar y relanzar sus negocios, así como para proyectar una imagen de seguridad y de vanguardia, adaptándose a los retos de los nuevos tiempos y necesidades del turista”, ha concluido Pimentel.

De igual manera, Pimentel ha aprovechado la visita para dar a conocer a los empresarios del sector medidas como, el decreto de edificabilidad hotelera, u otras herramientas que desde la Consejería que dirige Juan Marín tratan de relanzar el destino después de año y medio de pandemia.

“Este Gobierno considera el turismo como un sector estratégico y por ello ponemos en marcha herramientas que faciliten su recuperación, como, entre otros, el nuevo decreto-ley que ha aprobado el Consejo de Gobierno y que tendrá un impacto positivo sobre la inversión y el empleo en nuestra provincia”, ha explicado Pimentel.

El delegado ha informado de que esta nueva medida busca “mejorar la calidad de los establecimientos turísticos para que sean más competitivos”. Para ello, se permitirá incrementar hasta un 15 por ciento la edificabilidad y la ocupación en las parcelas donde exista un establecimiento turístico.

En determinados supuestos, este porcentaje podrá alcanzar el 20% para incentivar actuaciones de recalificación que permita a los establecimientos adaptarse a las categorías superiores, y siempre que se modifique el planeamiento urbanístico correspondiente.

“Se trata de una norma con la que ya cuentan otras comunidades y que viene a responder una demanda del sector”, ha detallado Pimentel, quien ha apuntado que, según las asociaciones empresariales, podría tener un impacto económico de 2.000 millones de inversión y 7.000 empleos en Andalucía.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 7.9.21
La localidad cordobesa de Santaella celebra en estos días sus fiestas en honor a Nuestra Señora del Valle, un evento que, de nuevo, estará marcado por las restricciones de seguridad para evitar la propagación del coronavirus. Con todo, el Ayuntamiento ha recuperado este año algunas de las actividades más demandas de ediciones anteriores, como la Cata Popular "Catedral de la Campiña", que el pasado viernes reunió a decenas de personas para disfrutar de los vinos ecológicos que nacen del viñedo ubicado en el paraje de Villargallegos.


La iniciativa, organizada junto con Bodegas Robles, referente en la producción ecológica en Andalucía, permitió a los asistentes disfrutar de los vinos ecológicos elaborados a partir de las uvas que se cosechan en Villargallegos, una finca de 3.755 metros cuadrados situada en el término municipal de Santaella y a una altitud de 233 metros sobre nivel del mar.

La cata estuvo dirigida por Francisco Robles –gerente de Bodegas Robles– y por Rocío Márquez –enóloga de la firma–, que dieron a conocer las cualidades y el proceso de elaboración de su verdejo, de su fino, de su tinto y de su dulce Pedro Ximénez. Asimismo, la bodega montillana dio la bienvenida al público con una copa de Robles Brut Nature, el primer vino espumoso ecológico elaborado con uvas de la vaeriedad Pedro Ximénez.

"La cata ha tenido de nuevo una gran acogida entre el público y nos ha permitido abrir esta ventana a santaellanos y visitantes para adentrarse en nuestro rico patrimonio gastronómico", destacó el alcalde de Santaella, José Álvarez. Y es que, precisamente, la Cata "Catedral de la Campiña" supuso el inicio de una noche en la que se pudo disfrutar de la gastronomía local en los numerosos establecimientos hosteleros del municipio.


En esta línea, el primer edil agradeció la implicación de Bodegas Robles por promocionar la agricultura ecológica en la localidad y "darla a conocer en todo el mundo", a la vez que destacó que "estas iniciativas permiten poner el foco de atención en el papel que la agricultura ecológica juega en el desarrollo socioeconómico de nuestra localidad".

Una firma comprometida con el medio ambiente

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos. Además, es la primera bodega española en certificar su huella de carbono.


En 2001 esta bodega elaboró el primer vino ecológico de Andalucía acogido a una Denominación de Origen, ampliando su gama cada año hasta alcanzar la variedad completa de vinos generosos. Ocho años más tarde inició el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos –como mermeladas, reducciones y gelatinas– y vinagres ecológicos, prestando especial atención a su crianza y proceso de envejecimiento.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica.

A su vez, en los últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
  • 7.9.21
El marco Montilla-Moriles ha dado prácticamente por finalizada la vendimia 2021. Y lo ha hecho con un aforo inferior a los 30 millones de kilos de uva blanca, un 25 por ciento menos que el pasado año. Así lo dio a conocer ayer la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), que situó la producción final de esta campaña en 29 millones de kilos.


Con todo, el balance que ofrece a diario el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, computaba a fecha 5 de septiembre algo más de 27,1 millones de kilos, una cifra que, de mantenerse, supondría la cosecha más baja de las dos últimas décadas.

Y es que, en los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del año 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

Asaja-Córdoba también sostuvo ayer que la vendimia tinta ha cerrado con una producción aproximada de 1,5 millones de kilos de uva, una cifra muy alejada de los 3 millones de kilos que esperaba molturar el sector a primeros de agosto. En este caso, la paulatina desaparición de este tipo de vides en los últimos años, unida a la sensibilidad de estas variedades a enfermedades como el oídio, han provocado la falta de interés por su cultivo y la drástica reducción de cosecha.

En consonancia con las previsiones del propio Consejo Regulador, el presidente de la Sectorial de Viña de Asaja-Córdoba, Juan Manuel Centella, achacó ayer la reducción de la producción en Montilla-Moriles a la ola de calor registrada entre los pasados 12 y 16 de agosto, que “arrasó con la uva que quedaba aún por recoger”.

En efecto, las altas temperaturas que se dejaron notar en buena parte de España llegaron a secar las hojas de muchas vides en el marco Montilla-Moriles, llegando a deshidratar la uva de una manera precipitada, lo que, a juicio de los expertos, "ha terminado alterando la maduración" y "reduciendo la cosecha de una manera importante".

Respecto al precio de la uva, Asaja-Córdoba desveló ayer que las bodegas del marco Montilla-Moriles han mantenido los mismos de la campaña anterior, liquidando el kilo de uva entre los 0,34 y los 0,39 euros, una valoración que, a juicio de la organización agraria, “acentúa más la crisis”, al no contemplar otros factores como el descenso de producción o la buena calidad del fruto.

Un sector "emblemático" para toda la comarca

El marco Montilla-Moriles cuenta en la actualidad con menos de 1.800 viticultores censados y con una superficie de viñedo que alcanza las 4.784 hectáreas inscritas en la Denominación de Origen Protegida (DOP), un tercio de ellas ubicadas en la Zona de Calidad Superior. A finales de la década de los setenta, Montilla-Moriles llegó a tener casi 20.000 hectáreas de viñedo y tras el importante arranque de cepas que tuvo lugar en los años ochenta y noventa, la superficie se ha estabilizado prácticamente en la última década, aunque siempre a la baja.

En la actualidad, la DOP Montilla-Moriles engloba 18 municipios. De este modo, las localidades que conforman la Zona de Producción son Montilla, Moriles, Doña Mencía, Montalbán, Monturque, Nueva Carteya y Puente Genil, así como parte de los términos municipales de Aguilar de la Frontera, Baena, Cabra, Castro del Río, Espejo, Fernán-Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor y Santaella. La Zona de Crianza se completa, además, con el núcleo urbano de Córdoba capital.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 6.9.21
La Fundación Savia, entidad para el desarrollo y la defensa del mundo rural, visitó recientemente el viñedo ecológico de Bodegas Robles en el paraje de Villargallegos, en Santaella, para conocer el proceso de vendimia ecológica por parte de esta firma montillana, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, y sus beneficios en la lucha contra los efectos del cambio climático.


La jornada, en la que los participantes pudieron asistir tanto al proceso de recolección de la uva como del 'asoleo' en la pasera –procedimiento de deshidratación y pasificación de las uvas destinadas al vino Pedro Ximénez–, sirvió para analizar los efectos que el cambio climático está provocando en la vendimia del marco cordobés, especialmente afectado por la falta de precipitaciones y las olas de calor.

En este sentido, el gerente de Bodegas Robles, Francisco Robles, destacó la importancia que la cubierta vegetal presente en su viñedo ecológico de este paraje santaellano, que se ha convertido en "la primera línea de defensa contra el cambio climático". 

"Durante esta vendimia, la deshidratación se está produciendo a los cuatro días de su extensión en las paseras, cuando lo habitual suelen ser de siete a diez días", apuntó el responsable de Bodegas Robles, quien aseguró que los efectos del cambio climático "cada vez son más evidentes" pues, dado que la mayoría de los viñedos son de secano, "la pérdida de suelo y de carbono orgánico son el mayor problema medioambiental".

Por ello, Bodegas Robles desarrolla desde hace años una cubierta vegetal de especies silvestres autóctonas en su viñedo de Villargallegos. Esta cubierta aporta nutrientes a la vid de forma natural, protege al suelo de la escorrentía y la erosión.

Asimismo, a largo plazo, aumenta notablemente la fijación de CO2, que se traduce en un aumento de los niveles de carbono orgánico del suelo y una reducción de las emisiones a la atmósfera. "La fertilidad del suelo no se compra, la construimos cada año", subrayó Francisco Robles sobre su apuesta por la agricultura regenerativa, aquella que "repone los nutrientes, capta el agua y abona el suelo".

Por su parte, el presidente de Fundación Savia, Francisco Casero, agradeció la apuesta de la producción ecológica, por su compromiso por la calidad, y por su búsqueda de nuevos productos a través de la investigación e innovación- "Sin duda es una apuesta por conseguir más valor añadido y por lo rural", concluyó.

Bodegas Robles, que inició su andadura en 1927, instauró el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega en la década de los noventa. A partir de ese momento, en 1999, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.


"Apostar por la sostenibilidad aplicada al viñedo fue todo un reto y hoy podemos decir, sin temor alguno a equivocarnos, que fue un acierto, tanto por la evolución de este sector a nivel mundial, como por la calidad de los vinos obtenidos con estos métodos de trabajo", apuntó Francisco Robles.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca, promovidos por la Junta de Andalucía.

Un sector en auge en España

Gracias a las casi 132.800 hectáreas de viñedo ecológico –que representan casi el 14 por ciento de la superficie total de vid–, España lidera a nivel mundial un sector que crece de manera constante y sostenida y cuyo volumen de negocio se ha incrementado entre los años 2013 al 2018 en más de un 300 por ciento, pasando de un volumen de ventas de 4,2 millones a los 16,8 millones de euros que se computaron en 2018. A su vez, las previsiones para el año 2023 rozan los 38 millones de euros, lo que evidenciaría un crecimiento del 125 por ciento en apenas un lustro, según los datos ofrecidos por IWSR Drinks Market Analysis.
I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: BODEGAS ROBLES




  • 5.9.21
Los vinos de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles cuentan desde anoche con un nuevo embajador plenipotenciario. Diario Córdoba, que este año conmemora su 80.º aniversario, fue investido Capataz de Honor de la Fiesta de la Vendimia durante el transcurso de un acto que tuvo lugar en el patio de Bodegas Navarro.








En un evento marcado por las restricciones de seguridad para evitar la propagación del coronavirus, el director del periódico, Rafael Romero, recibió la venencia y las llaves de la bodega de la Casa del Inca como símbolo de la custodia de los vinos de la zona durante todo un año.

"Si el objetivo principal de la Fiesta de la Vendimia es la promoción de los vinos de Montilla-Moriles, Diario Córdoba constituye, sin duda, el medio fundamental sobre el que ha pivotado esta labor de difusión durante ocho décadas", aseguró Romero, quien recordó que, el 13 de noviembre de 1955, el periódico ya fue "testigo excepcional" del momento en el que un grupo de obreros, empleados y patronos del gremio vitivinícola decidieron reunirse para fundar la Hermandad del Señor en la Santa Cena, María Santísima de la Estrella y Nuestra Señora de Las Viñas, una de las entidades impulsoras de la fiesta.

Asimismo, el director de Diario Córdoba confesó a las autoridades presentes en el acto que en la primera portada del periódico, que vio la luz el 25 de julio de 1941, "ya se creó un vínculo estrecho con el vino y con Montilla", ya que el primer anuncio de la historia del rotativo fue, precisamente, de las Bodegas Pérez Barquero.

"Desde aquel anuncio en portada de 1941, hasta la última y pionera Guía de los Vinos de Córdoba 2021, un éxito editorial que ha llegado para quedarse y envejecer de criadera a solera, han pasado ochenta años en los que el periódico, en papel y también en Internet, se ha hecho eco de todas las noticias que han afectado al sector pero, también, ha rescatado historias y ha narrado curiosidades en torno al vino", añadió Romero.

Durante su breve intervención, el director de Diario Córdoba también tuvo palabras de gratitud y de recuerdo hacia José María Luque, corresponsal del periódico durante 26 años y "gran valedor y embajador" de los vinos y vinagres de la DOP Montilla-Moriles.








"En uno de sus últimos artículos de opinión, hace cinco años, decía que el futuro del vino de Montilla-Moriles radica en su calidad extrema. Y hoy nadie discute este argumento, sobre todo los que han tenido la fortuna de catar estos vinos ensolerados en las viejas botas de roble americano donde envejecen por el sistema de criaderas y soleras", rememoró Romero.

Con este reconocimiento a Diario Córdoba, decano de la prensa cordobesa, los organizadores de esta fiesta declarada "De Interés Turístico" pretenden reconocer el "importante papel" de los medios de comunicación durante los meses más duros de confinamiento por la pandemia del coronavirus.

"Nuestro objetivo es reconocer a todos esos colectivos que ocupan un lugar o desempeñan un papel especial en la sociedad y, en esta ocasión, hemos querido conmemorar los ochenta años del periódico decano de la prensa cordobesa", recalcó el alcalde, Rafael Llamas.

Durante el acto celebrado anoche en el patio de Bodegas Navarro, y a propuesta del Consejo Regulador de la DOP Vinos Montilla-Moriles y Vinagres Montilla-Moriles, también se nombró como capataz de campo a Antonio López López, propietario de Bodegas El Monte, ubicada en Moriles Altos, y como capataz de bodega a Alfonso Blancar, de Bodegas Del Pino. Tras ello, tuvo lugar la pisa de la uva y la simbólica ofrenda del mosto a la Virgen de las Viñas, una tradición iniciada en 1955.

La Fiesta de la Vendimia es una de las más antiguas de España y, tradicionalmente, se celebra el primer fin de semana de septiembre con la idea de conmemorar la cosecha de la uva de la zona Montilla-Moriles. "La Fiesta fue concedida en virtud de una instancia dirigida al Consejo Real por Fermín Antonio Lumbreras en nombre de Francisco Rioboó y del procurador general montillano José Matías de Luque", recordó el alcalde.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 4.9.21
Montilla celebrará esta noche los actos centrales de la sexagésimo sexta edición de la Fiesta de la Vendimia, un evento que conmemora la recolección de la uva en los viñedos de la Denominación de Origen cordobesa y que, nuevamente, volverá a estar marcado por las restricciones de seguridad para evitar la propagación del coronavirus.


En efecto, como ya ocurrió el pasado año, la Fiesta de la Vendimia limitará sus actos para evitar la propagación del covid-19, una "excepcionalidad" que, sin embargo, servirá para recuperar algunos de los escenarios que tradicionalmente han acogido algunos de los actos de estos festejos en las últimas seis décadas.

"Este año hemos querido recuperar los actos centrales que definen nuestra Fiesta de la Vendimia, a pesar de que se ha tenido que suspender la verbena popular de la barriada de El Gran Capitán porque, aunque los datos de contagios son mejores, es necesario seguir manteniendo las medidas preventivas, con aforos limitados y espacios acotados", explicó el alcalde de Montilla, Rafael Llamas.

De este modo, el patio de Bodegas Navarro, una de las firmas más emblemáticas de la zona, acogerá hoy, a partir de las 22.00 de la noche, el acto de investidura de Diario Córdoba como capataz de honor de la fiesta, así como la pisa de la uva y la simbólica ofrenda del mosto a la Virgen de las Viñas, una tradición iniciada en 1955.

Con el olor propio con el que la vendimia impregna el ambiente de las bodegas de Montilla en estos días, el director de Diario Córdoba, Rafael Romero, recibirá la venencia y las llaves de la bodega de la Casa del Inca, elementos que el Ayuntamiento de Montilla entrega para distinguir al capataz de honor de su Fiesta de la Vendimia, un cargo honorífico que le vinculará durante un año con la defensa de los vinos de la zona.

Gracias a estas circunstancias excepcionales, Bodegas Navarro, que pasa por ser la segunda firma bodeguera en activo más antigua del marco Montilla-Moriles, volverá a ser escenario de la Fiesta de la Vendimia, después de que en 2011, y como consecuencia de las obras de remodelación que se venían realizando en sus instalaciones, se tuviera que trasladar el pregón y la coronación de la Vendimiadora Mayor hasta el patio de Bodegas Pérez Barquero, donde permaneció hasta el año 2019.


Con este reconocimiento a Diario Córdoba, decano de la prensa cordobesa que este año celebra su 80.º aniversario, los organizadores de esta fiesta pretenden reconocer a los medios de comunicación por su importante papel durante los meses más duros de confinamiento por la pandemia del coronavirus.

"Nuestro objetivo es reconocer a todos esos colectivos que ocupan un lugar o desempeñan un papel especial en la sociedad y, en esta ocasión, hemos querido conmemorar los 80 años del periódico decano de la prensa cordobesa", recalcó el alcalde.

Asimismo, a propuesta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DOP) Vinos Montilla-Moriles y Vinagres Montilla-Moriles, se nombrará como capataz de campo a Antonio López López, propietario de Bodegas El Monte, ubicada en Moriles Altos, y como capataz de bodega a Alfonso Blancar, de Bodegas Del Pino. Tras ello, el patio de Bodegas Navarro acogerá la pisa simbólica de las primeras uvas de la cosecha.

La Fiesta de la Vendimia es una de las más antiguas de España y, tradicionalmente, se celebra el primer fin de semana de septiembre con la idea de conmemorar la cosecha de la uva de la zona Montilla-Moriles. "La Fiesta fue concedida en virtud de una instancia dirigida al Consejo Real por Fermín Antonio Lumbreras en nombre de Francisco Rioboó y del procurador general montillano José Matías de Luque", recordó el alcalde.

I. TÉLLEZ / J.P. BELLIDO
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 3.9.21
El delegado territorial de Turismo de la Junta en Córdoba, Ángel Pimentel, destacó el “papel clave” del enoturismo para favorecer la diversificación de la oferta en la provincia, creando “un producto turístico diferenciador y vinculado a la gastronomía local”. Así lo señaló en una visita al Consejo Regulador de Denominación de Origen Montilla-Moriles, donde además pudo conocer alguno de los enclaves que conforman la conocida como ruta del vino Montilla-Moriles.


“El enoturismo encuentra, sin duda, uno de los mejores destinos en una de las provincias con mayor tradición y dedicación a este cultivo, en Córdoba. Desde la Consejería que dirige Juan Marín apostamos por la diversificación de la oferta turística en la provincia, poniendo en valor la cultura del vino, dando a conocer y abriendo nuestras bodegas, entendiendo en todo momento la historia y la elaboración que tienen detrás”, ha afirmado el delegado.

Pimentel aseguró que la Consejería busca que esta tendencia en auge, la del enoturismo, “se consolide como una oferta turística propia y afianzada en el territorio, entendiendo que es necesario apostar por un turismo de experiencias, dando a conocer estas tierras bendecidas por el fruto de la vid donde perviven labores de antaño y oficios artesanales con rasgos artísticos propios. Todo ello visible en cada taller, saga o familia”.

La Ruta del vino Montilla-Moriles comprende la comarca que abarca las denominaciones de origen de estos caldos (vinos y vinagres), que suma a los municipios de Aguilar de la Frontera, Córdoba, Fernán Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor, Montilla, Moriles, Montalbán, Monturque, Puente Genil, Doña Mencía, Santaella, Castro del Río, Cabra y Baena. Además, esta iniciativa aglutina a más de 60 empresas, entre bodegas y lagares; tabernas, enotecas y restaurantes; hoteles y alojamientos; ocio y agencias de viajes; y comercios especializados.

El máximo responsable de Turismo en la provincia agradeció al Consejo Regulador esta iniciativa que “impulsa la oferta del destino y mejora la comercialización del enogastronómico, que es una pieza clave para el turismo de interior en Córdoba”.

“Córdoba es uno de los mejores destinos para el enoturismo, y tenemos que fomentar que en torno al vino se refuerce un tejido turístico y cultural que permita poner en valor la singularidad de la producción vinícola de esta zona que certifica vinos mundialmente conocidos”, subrayó el delegado, quien destacó que los vinos generosos de la denominación de origen Montilla-Moriles, especialmente los de crianza biológica, constituyen “un mundo aparte dentro del universo de la enología”.

Así, las localidades por las que discurre esta ruta del vino gozan igualmente de “una rica gastronomía basada en los productos de la tierra: la aceituna, la uva, los cereales, el ajo, unidos al poso de las culturas árabe, judía y cristiana que allí dejaron su legado”.

El resultado, prosiguió el delegado, “es además una cocina con identidad propia repleta de exquisitas y muy variadas recetas, donde destaca el sabor de estos caldos”. Todo ello conforma “un potencial turístico que hay que apoyar y dar a conocer para reforzar la competitividad y la excelencia de la marca Córdoba”.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 31.8.21
Con la llegada del mes de septiembre, Santaella inicia los actos con motivo de la celebración de su Feria en honor de Nuestra Señora del Valle, patrona de este municipio enclavado en la Campiña Sur cordobesa. Por este motivo, y dos años después de su primera edición, el Ayuntamiento de Santaella y Bodegas Robles reeditan la Cata Popular "Catedral de la Campiña", una actividad que permitirá disfrutar de cuatro vinos ecológicos elaborados a partir de las uvas que se cosechan en el paraje de Villargallegos, una finca de 3.755 metros cuadrados situada en el término municipal de Santaella y a una altitud de 233 metros sobre nivel del mar.


La actividad, que se celebrará este viernes, a las 21.00 de la noche en la Casa del Ciudadano, pretende "poner en valor los vinos que nacen del viñedo ecológico de uva Pedro Ximénez más grande del mundo", tal y como destacó el alcalde de Santaella, José Álvarez, quien hizo hincapié en que la Cata Popular "Catedral de la Campiña" pretende "poner el foco de atención en el papel que la agricultura ecológica juega en el desarrollo socioeconómico de la localidad", a la vez que da a conocer "la importante apuesta que viene realizando Bodegas Robles por Santaella".

"En su primer edición, la cata contó con una gran aceptación, por eso confiamos que este año vuelva a ser un atractivo para quienes visiten nuestro municipio en estos días, convirtiéndose además en una ventana para adentrarse en nuestro rico patrimonio gastronómico", destacó Álvarez.

Para asistir a este evento, que contará con un aforo limitado para respetar todas las medidas preventivas frente al covid-19, el Ayuntamiento de Santaella pone desde hoy y hasta el mismo 3 de septiembre un punto de venta de entradas en la propia Casa Consistorial. De este modo, por solo tres euros, los asistentes recibirán una copa conmemorativa, además de disfrutar de una cata dirigida por Bodegas Robles para conocer las características principales, los aromas y los sabores de cuatro de sus vinos ecológicos.

Una firma comprometida con el medio ambiente

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos. Además, es la primera bodega española en certificar su huella de carbono.


Desde 2001, esta bodega elaboró el primer vino ecológico de Andalucía acogido a una Denominación de Origen, ampliando su gama cada año hasta alcanzar la variedad completa de vinos generosos. Ocho años más tarde inició el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos –como mermeladas, reducciones y gelatinas– y vinagres ecológicos, prestando especial atención a su crianza y proceso de envejecimiento.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica.

A su vez, en los últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: J.P. BELLIDO / BODEGAS ROBLES
  • 31.8.21
La Junta de Andalucía ha destinado algo más de 3 millones de euros para apoyar al sector vitivinícola del marco Montilla-Moriles, que se ha visto afectado por la crisis de la covid-19. Del montante total, 1,06 millones de euros se han repartido entre 982 viticultores, mientras que los 2,02 millones de euros restantes se han ingresado a 42 bodegas y lagares.


El delegado de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Ramón Pérez, destacó que, a través de estas ayudas, el Gobierno andaluz ha estado al lado de los profesionales de los sectores más afectados por la crisis generada por la pandemia como ganaderos de ovino, caprino, porcino ibérico, equino y bovino de carne y otras orientaciones, así como productores de uva, flor cortada y planta ornamental.

Para estos sectores, la ayuda ha ascendido a 5,67 millones. En concreto, se han resuelto favorablemente ayudas para 982 viticultores por un valor de 1,06 millones de euros, lo que supone que la provincia es la más beneficiada de Andalucía. Por otra parte, se han concedido 377.500 euros a 91 ganaderos de equino. En cuanto a la convocatoria de ayudas al toro bravo, la Junta ha mostrado su respaldo al sector en Córdoba mediante el abono de ayudas a 11 explotaciones que, en total, han percibido 57.200 euros.

El delegado se ha referido igualmente a las ayudas dirigidas a respaldar a diversas pymes del sector agroalimentario como bodegas y secaderos de jamones, paletas y embutidos. En Córdoba se han abonado ayudas por valor de 2,02 millones de euros para 42 bodegas y lagares de la provincia, y 1,1 millones de euros para 26 secaderos de jamones, paletas y embutidos, por lo que el total para estas industrias asciende a 3,09 millones.

Por su parte, el delegado del Gobierno, Antonio Repullo, puso en valor el papel del sector agroalimentario "que se ha comportado de manera excepcional durante la pandemia, tanto en el periodo de confinamiento estricto como en los meses posteriores en los que se restablecía la normalidad". "Hemos comprobado el esfuerzo sin precedentes de toda la cadena alimentaria, y cómo han facilitado un abastecimiento generalizado de todos los productos básicos y no básicos”, subrayó.

Por ello, el delegado reconoció la labor de los agricultores y ganaderos, “así como de toda la industria agroalimentaria, la distribución y el resto de agentes, que han trabajado para proporcionar productos en tiempos difíciles y colaborar en la desinfección de vías con sus tractores, bancos de alimentos, o préstamo de materiales, entre otras medidas”.

Motor económico de la provincia

Repullo se refirió al sector agroalimentario como “uno de los principales motores exportadores de la economía en Andalucía”. Las exportaciones agroalimentarias crecieron en Andalucía un 6,4 por ciento en el primer semestre y rozan los 7.000 millones. Córdoba es de las provincias que más crece de todas, en concreto un 20,3 por ciento hasta alcanzar los 547 millones. En concreto, en el sector cárnico, Córdoba es la segunda provincia exportadora con el crecimiento más alto con 21,5 millones en ventas, el 8,2 por ciento del total andaluz.

Asimismo, Repullo resaltó que “la Junta está al lado del sector ante las amenazas que existen en el horizonte, como la reforma de la PAC, bajos precios de los productos agrarios, campañas de desprestigio de determinados alimentos, o incremento de los costes de producción”. En este sentido, el delegado del Gobierno subrayó que "el agro andaluz y cordobés es una pieza fundamental para la recuperación social y económica, ya que se trata de un sector capital para nuestra tierra”.

Por último, se refirió a que por primera vez, la Agencia Andaluza de la Energía pone en marcha un programa de ayudas para la mejora energética de explotaciones agropecuarias, con el objetivo de reducir los costes de producción y reforzar la competitividad del sector. El programa dispone de 8 millones de euros de presupuesto y estará abierto hasta el 31 de diciembre o hasta agotar los fondos con los que cuenta.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

  • 30.8.21
El marco Montilla-Moriles ha superado con creces el ecuador de la vendimia 2021. La ola de calor registrada en buena parte de España entre los pasados 12 y 16 de agosto obligó a los viticultores a adelantar la recolección que, este año, se inició el 23 de julio, en fechas muy similares a la anterior campaña.


De todo ello hace balance Javier Martín Fernández, presidente del Consejo Regulador de las DOP Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles. Nacido en Córdoba en 1959, es licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, donde logró culminar sus estudios con el Premio Extraordinario Fin de Carrera en 1981.

Doctor en Derecho por la Universidad de Córdoba, es catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Complutense de Madrid. Su actividad docente e investigadora le ha llevado a publicar un gran número de libros, además de dirigir la revista Práctica Tributaria, de la editorial SEPIN.

Presidente del Consejo para la Defensa del Contribuyente del Ministerio de Hacienda y Función Pública, Javier Martín ha formado parte de las comisiones para la reforma de la Ley General Tributaria -de la que fue secretario-, de las comunidades autónomas o para la financiación de las Haciendas Locales.

De igual modo, ha prestado asesoramiento para el anteproyecto de la nueva Ley General Tributaria, con el objetivo de adecuar esta norma al ordenamiento comunitario, y ha participado como experto en la elaboración del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Desde 2013 ostenta la presidencia del Consejo Regulador de Montilla-Moriles y, además, es miembro de los patronatos de las Fundaciones para la Promoción de los Estudios Financieros y Paradigma de Córdoba; del Gabinete de Estudios de la Asociación Española de Asesores Fiscales; del Comité Académico de la Federación Española de Técnicos Tributarios y del Observatorio del Autónomo (ATA).

Presidente de la Fundación Bodegas Campos y, por tanto, de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, Javier Martín es también académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba y pertenece a la Asociación Fiscal Internacional (IFA), a la Asociación Española de Asesores Fiscales, a la Asociación Española de Derecho Financiero y a la Asociación Europea de Profesores de Derecho Financiero.

—¿En qué momento se encuentra la vendimia de este año en el marco Montilla-Moriles?

—En estos momentos nos encontramos en torno al 60 por 100 de la campaña, dado que la fuerte ola de calor que tuvo lugar durante el puente de agosto motivó el adelanto de la recolección.

—En cuanto al aforo con respecto a la campaña del pasado año, ¿cuentan a día de hoy con una previsión aproximada sobre la cifra de cierre de campaña?

—Las previsiones iniciales apuntaban a una disminución de la cosecha próxima al 15 por ciento respecto a la anterior, que se cerró con 38 millones de kilos de uva. Sin embargo, los avatares climáticos de mediados de agosto elevan esta merma al 30 por ciento, por lo que esperamos que la vendimia finalice este año entre los 25 y los 30 millones de kilos de uva.


—¿En qué medida han podido influir en la calidad sanitaria de la uva los distintos focos de mildiu, oidio o polilla del racimo de los que ha ido alertando el Aula de Viticultura del Consejo Regulador desde la pasada primavera?

—La verdad es que la incidencia de agentes fitopatógenos ha sido muy relativa este año, por lo que la calidad y la sanidad de la uva están siendo excelentes este año.

—Ya ha hecho alusión a la incidencia que tuvo la ola de calor de mediados de agosto. ¿Considera que el cambio climático puede estar afectando al normal desarrollo de la vid y de la vendimia en la zona Montilla-Moriles?

—Los datos son bastante ilustrativos pues, cada año, se adelanta la recolección. A día de hoy, puede que lleguemos a la Fiesta de la Vendimia, que se viene conmemorando el primer fin de semana de septiembre para celebrar la obtención del primer mosto, con la campaña prácticamente finalizada. Ahora bien, con independencia de ese adelanto, no se aprecian cambios destacables.

—¿Considera, por tanto, que el cambio climático podría obligar al Consejo Regulador a modificar a futuro los límites de las zonas de Calidad Superior?

—No creo que las calidades de los límites de esta zona respondan al cambio climático. El Consejo Regulador está trabajando actualmente en un proyecto nuevo de zonificación que adapte la situación que vivimos a la realidad productiva de la Denominación de Origen. Ello se debe a que, cuando en su momento se trazaron los límites de las zonas, se aplicaron criterios más administrativos que técnicos o agronómicos.

—La paulatina pérdida de viñedo que afecta a la zona Montilla-Moriles viene siendo una constante en los últimos años. No en vano, la comarca registraba cerca de 23.000 hectáreas a primeros de la pasada década de los ochenta o 17.000 al inicio de los noventa. ¿Qué superficie de viñedo se encuentra actualmente amparada por la DOP Montilla-Moriles?

—Supera las 4.700 hectáreas y estaríamos encantados de que no disminuyeran, lo cual pondría de manifiesto el compromiso de nuestros agricultores por uno de nuestros cultivos tradicionales y que, sin duda, forma parte del ADN de Andalucía.

—De esas hectáreas, ¿cuántas existen cultivadas en ecológico?

—Son pocas, relativamente. Sin embargo, lo cual es de agradecer, se ha incrementado el interés en la zona por este tipo de cultivo, existiendo ya varios proyectos con un desarrollo incipiente, pero muy prometedor.

—¿Considera la viticultura ecológica una posible alternativa a los vinos tradicionales generosos que han concedido fama internacional a la zona Montilla-Moriles?

—Este tipo de cultivo representa una oportunidad para nuestros agricultores, ya que la exigencia normativa es fácil de alcanzar en nuestro territorio. Por supuesto, los vinos ecológicos son una alternativa, viable y complementaria, al desarrollo de los clásicos generosos de nuestra Denominación de Origen Protegida.

Además, este tipo de actividad, sostenible y respetuosa con el medio ambiente, es un pilar en la nueva política agraria común de la Unión Europea, lo que significa que será bastante bien apoyada económicamente.


—¿Qué evolución ha tenido el arranque de vid en los últimos años y qué perspectivas considera que puede tener?

—Como apuntaba anteriormente, representa la gran preocupación del Consejo Regulador y de sus operadores, ya que estamos perdiendo un patrimonio que no es posible recuperar: hectárea que se arranca, hectárea que se pierde para la zona.

—¿Existe alguna iniciativa que trate de garantizar a futuro la supervivencia del cultivo de la vid en Montilla-Moriles?

—En un futuro, la Denominación de Origen debería primar las viñas viejas y que se encuentran en zonas de Calidad Superior. Sin duda, hay que hacer ver a los agricultores que su trabajo y el producto que con él se obtiene son esenciales para que nuestros vinos generosos se mantengan al nivel que hoy tienen. Pero esto únicamente se consigue cuando el rendimiento obtenido sea económicamente viable, lo cual implicaría primarles de algún modo.

—¿Cuáles son los principales retos que afronta el marco Montilla-Moriles a corto y medio plazo?

—Tras la culminación de los trabajos de adecuación de los pliegos de condiciones de vinos y vinagres, hemos de resolver a corto plazo algunas cuestiones sobre el grado alcohólico de los vinos de crianza oxidativa y de los vinos viejos Pedro Ximénez. Se trata de un tema que estamos coordinando con el resto de Denominaciones de Origen andaluzas, junto a la armonización de la tipología de los vinos tradicionales. En otro orden de cosas, nos encontramos trabajando también en un cambio de la imagen de la DOP Montilla-Moriles y en un plan de marketing para la promoción de nuestros productos.

—En 2016 impulsaron la puesta en marcha de la la Tarjeta del Viticultor, un dispositivo electrónico que registra en los lagares y en las bodegas del marco los datos esenciales sobre la cosecha. ¿Qué valoración hace de la incorporación de las nuevas tecnologías a la vendimia?

—Desde el Consejo Regulador siempre hemos velado por conseguir la máxima eficiencia en el trabajo de todos, molestando lo menos posible a los agricultores, pese a que, a veces, lo anterior esté reñido con el control que estamos obligados a desarrollar. Obviamente, si la tecnología, de la cual es buen ejemplo la Tarjeta del Viticultor, viene a mejorar las condiciones de aquellos, siempre es bienvenida.

—¿Participa actualmente el Consejo Regulador en algún proyecto de I+D+i?

—Por supuesto. En los últimos diez años venimos participando, colaborando y supervisando los distintos trabajos científicos que se desarrollan desde distintas instituciones como la Universidad de Córdoba, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa), dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía o del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). En la actualidad, coordina varios proyectos de I+D+i, en especial centrados en cuestiones sobre la zonificación, como ya me he referido anteriormente.


—¿Qué valoración hace de los nuevos proyectos e iniciativas impulsadas por bodegas y lagares del marco Montilla-Moriles?

—Cualquier nuevo proyecto o iniciativa siempre es bienvenido por nosotros. Es importante que las empresas tomen iniciativa e impulso en la promoción, más allá de la que hace el propio Consejo Regulador, siempre que rememos todos en la misma dirección para, en definitiva, potenciar la marca Montilla-Moriles, en lugar de ir cada uno por nuestro lado.

—¿Cómo se encuentra el sector del vino en Montilla-Moriles desde la declaración de la pandemia por covid-19? ¿Ha conseguido salvar ya los primeros meses de incertidumbre e inactividad?

—La situación provocada por la pandemia ha sido muy significativa en el sector del vino en general, y en Montilla-Moriles en particular. Aun así, conseguimos salvar el año 2020 con una disminución de la comercialización del 9 por ciento, muy lejos del 25 por ciento que registró el resto del sector español del vino. Es cierto que hemos visto entrar más luz por la puerta en el primer semestre de 2021, debido a la recuperación del mercado, en particular del canal Horeca: hostelería, restauración y cafeterías.

—¿Se plantean algún objetivo a corto plazo para salvar la situación de la mejor manera posible?

—Un reto importante para nosotros es el de tratar de mantener el crecimiento que experimentamos en la comercialización de vinos con motivo del confinamiento a nivel nacional. En ese sentido, me gustaría destacar el papel que hemos tenido los Consejos Reguladores en esos días tan aciagos, siendo responsables de generar en la Administración la necesaria sensibilidad que tuvo, como fruto, las ayudas que el pasado año obtuvieron las bodegas inscritas y los viticultores en el presente.

—¿Qué valoración puede hacer del volumen de negocio de las bodegas, lagares y cooperativas del marco Montilla-Moriles en estos tiempos marcados todavía por la pandemia del coronavirus?

—Nuestras bodegas están salvando la crisis relativamente bien, pero con distinta suerte, en función de su dimensión y de la tipología de los vinos que producen.

—Por último, sería interesante conocer qué porcentaje representa la exportación a terceros países por parte de las bodegas, lagares y cooperativas del marco Montilla-Moriles.

—En este caso, debo reconocer que la asignatura pendiente sigue siendo la exportación de vinos y de vinagres a terceros países. No obstante, estoy convencido de que la aprobaremos pronto, con la ayuda de todo el sector.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: FRANCIS SALAS / JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 27.8.21
La recolección de uva en el marco Montilla-Moriles se encuentra cerca del 50 por ciento del aforo total previsto por el sector, unas previsiones que en los últimos días han sido revisadas a la baja tras los notables efectos que la ola de calor registrada entre los pasados 12 y 16 de agosto ha dejado en las vides. De este modo, el Consejo Regulador estima que finalmente la vendimia de este año se verá reducida entre un 25 y un 30 por ciento con respecto a 2020, cuando la cosecha se cerró con 38.000.000 de kilos de uva blanca.


Según se desprende de los últimos datos facilitados por el Consejo Regulador, a fecha 24 de agosto, las bodegas, lagares y cooperativas de la zona han recibido 14.417.016 kilos de uva desde que arrancara la cosecha el pasado 27 de julio. Unas cifras que, previsiblemente, suponen cerca del 50 por ciento de la cosecha prevista para este año, una vendimia que ya se preveía menor a la de 2020 como consecuencia del estrés hídrico que arrastran los viñedos cordobeses, además del continuo arranque de vides en la comarca.

El gerente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, Enrique Garrido, estimó que la deshidratación provocada por las elevadas temperaturas de mediados de mes reducirá entre un 25 y un 30 por ciento la recolección de este año con respecto a la anterior campaña, revisando a la baja el aforo inicial, que contemplaba una disminución de entre un 15 y un 20 por ciento.

"La ola de calor ha provocado que la uva sufra una importante deshidratación en estas últimas semanas y sin duda va a reducir la cosecha que, a pesar de todo, va a gozar de una calidad y una sanidad muy buenas", destacó Garrido, quien indicó que, en el caso de los vinos jóvenes de Montilla-Moriles –elaborados a partir de uvas recolectadas antes de la ola de calor–, este año será una cosecha "excepcional".

En este sentido, desde el Consejo Regulador se ha recomendado que, en el caso de las parcelas que registran vides con racimos deshidratados y otros en aparente buen estado, se apueste por separar los frutos en cajas distintas para que se puedan realizar "elaboraciones separadas" por parte de los lagares y de las bodegas.

Mientras tanto, en el caso de la recolección con máquinas cosechadoras, la estrategia recomendada apuesta por recolectar primero las parcelas o los linios donde los racimos estén sin deshidratar y que presenten una graduación apropiada para, posteriormente, recolectar las plantas con "cierto porcentaje de racimos afectados".

Menos vino en el mercado

La reducción de la cosecha de uva esta campaña se traducirá, finalmente, en la llegada de menos vino elaborado al mercado a lo largo de los próximos meses. Esta situación, que a priori podría resultar negativa para las bodegas, se plantea como un pequeño respiro para bodegas y cooperativas dada la existencia de excedentes de vino del pasado año como consecuencia del cierre de hoteles, restaurantes y cafeterías –el conocido como canal Horeca– durante los meses más duros de la pandemia del coronavirus.

"Creemos que esto va a permitir relajar esa tensión que tienen de vaciar las bodegas al inicio de cada campaña y dar paso a los nuevos vinos", sostuvo el gerente del Consejo Regulador que, asimismo, insistió en la necesidad de reforzar los trabajos del sector para incrementar la comercialización de los vinos de Montilla-Moriles ante una nueva campaña "que comienza con una tendencia buena de cara a la recuperación".

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 23.8.21
El vino dulce Pedro Ximénez es, para muchos enólogos, la "auténtica joya de la corona" de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles. Y, desde hace unos días, el marco vitivinícola cordobés se afana para ofrecer al mundo una de esas estampas singulares que, a modo de rito ancestral, se mantienen prácticamente inalterables a pesar del paso de los tiempos.


Como cada año, jornaleros de todas las edades se aplican desde primera hora de la mañana y hasta bien entrada la tarde para depositar con esmero los racimos de uvas Pedro Ximénez, la variedad autóctona de la zona, sobre los interminables capachos extendidos en varias fincas de la comarca. Y es que la elaboración del vino dulce Pedro Ximénez comienza con la exposición de los racimos de uva al sol durante algo más de una semana, con el objetivo de procurar la deshidratación de los frutos y la concentración de sus azúcares.

Por este motivo, se suele decir que el Pedro Ximénez es "el vino que nace del sol de la Campiña cordobesa", ya que el proceso de pasificación de las uvas requiere, esencialmente, calor y falta de humedad. No obstante, en los últimos años están jugando un papel especialmente significativo las elevadas temperaturas que se registran en el marco Montilla-Moriles y que, a juicio de los responsables de Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía, son "consecuencia directa" del cambio climático.

"Las temperaturas extremas de este verano nos han obligado a iniciar las paseras en la segunda semana del mes de agosto", explicó Rocío Márquez, enóloga de Bodegas Robles, que indicó que "aunque la producción de vino dulce va a ser inferior este año, la calidad de la uva es mayor gracias a la benigna primavera que hemos tenido y que ha permitido una buena maduración del fruto".

Tras cosechar las uvas a mano, los operarios de Bodegas Robles tienden los racimos al sol en la pasera de Villargallegos, una finca de 3.755 metros cuadrados situada en el término municipal de Santaella y a una altitud de 233 metros sobre nivel del mar.

"Se trata de una parcela especialmente reservada, por su orientación geográfica y por su pendiente suave, para la deshidratación y la pasificación de las uvas", explicó Rocío Márquez que, durante todo el proceso, presta especial cuidado para que el secado del fruto sea regular y homogéneo, lo que obliga a voltear manualmente los racimos cada poco tiempo.


"Este año, la deshidratación de la uva se está produciendo a los cuatro días de su extensión en las paseras, cuando lo habitual solía ser de siete a diez días", advierte la enóloga de Bodegas Robles, que recuerda que la vendimia 2021 en Montilla-Moriles ha coincidido con la publicación del informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el cambio climático, que alerta sobre el aumento de las temperaturas medias y sobre algunos "fenómenos meteorológicos extremos".

"Cada vez resultan más evidentes los efectos que el cambio climático causa en el cultivo de la vid y en la uva, con vendimias cada vez más adelantadas, pérdida de floraciones, picos de temperaturas altas y bajas o periodos de sequía más largos rotos por lluvias torrenciales", apunta el gerente de la firma, Francisco Robles, quien no olvida tampoco el estrés por temperatura o por falta de agua que sufren las plantas, así como la aceleración y los desfases en la maduración o los riesgos de plagas y enfermedades "que hasta ahora no se daban en la zona".

Ante esta situación, Francisco Robles se muestra convencido de que la cubierta vegetal, característica de los viñedos ecológicos, representa la "primera línea de defensa" contra el cambio climático. "La mayoría de los viñedos de nuestra comarca son de secano y la pérdida de suelo y de carbono orgánico suponen el mayor problema medioambiental", apunta.

De esta forma, el bodeguero montillano propone impulsar "procesos naturales de agricultura regenerativa" que ayuden a reponer los nutrientes de la tierra, a la vez que capten el agua y abonen el suelo donde se enraízan las vides. "En el viñedo de Villargallegos se ha desarrollado una cubierta vegetal formada por especies silvestres autóctonas de raíz corta, como las trebolinas, las amapolas o las leguminosas, que son fijadoras de nitrógeno", detalla Robles


Y, precisamente, esa cubierta vegetal aporta nutrientes a la vid de forma natural, toda vez que protege el suelo de las escorrentías y de la erosión. "A largo plazo, aumenta notablemente la fijación de dióxido de carbono, que se traduce en un aumento de los niveles de carbono orgánico del suelo y en una reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera", añade Rocío Márquez, para quien "la fertilidad del suelo no se compra, sino que la construimos cada año".

De este modo, los vinos de Bodegas Robles fermentan usando las levaduras autóctonas que están presentes en su viñedo y llegan a la bodega adheridas a la piel de la uva. "Por eso el cuidado ecológico de nuestras vides es tan importante: porque se convierten en nuestro vivero particular de levaduras y en las responsables últimas de que nuestros vinos consigan expresar su identidad a través de un sabor y de unos aromas propios", subraya la enóloga de la firma.

"Cultivamos las uvas con la intensidad de sabores y de aromas que nos permite la agricultura ecológica pero, además, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto a nuestros vinos", concluye el responsable de Bodegas Robles.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 22.8.21
Andalucía es una de las regiones con mayor número de figuras de calidad de la Unión Europea. Así lo ha destacado la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, cuyos responsables han subrayado que un total de 67 de estos sellos, en sus diversas categorías, "avalan la calidad diferenciada de los productos andaluces", entre los que destacan el vino, los vinagres y el aceite de oliva.


El valor económico de estas denominaciones se estima en torno a los 469 millones de euros, con un incremento del 2,6 por ciento respecto del año anterior, según los datos de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible. "Destacan especialmente las denominaciones de Origen protegidas (DOP) del vino y del aceite de oliva, cuyo valor económico asciende a 150 y casi 110 millones de euros, respectivamente", añaden las mismas fuentes.

Las figuras de calidad permiten que el consumidor identifique una diferenciación en los mercados de los productos que avalan, dado que facilitan información acerca de unos atributos adicionales derivados del cumplimiento de normas que van más allá de las exigencias obligatorias de calidad comercial o estándar.

Los atributos de calidad diferenciada, en los que se basa la tipicidad o especificidad de estos productos, diferenciándolos de los demás de su mismo género o clase, pueden ser de distintos tipos: vinculados a su origen geográfico, derivados del método utilizado para su producción o la elaboración o relacionados con el respeto al medio ambiente, entre otros. Las DOP y las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) designan alimentos cuya calidad, características o reputación esta vinculada a un origen geográfico concreto.

En Andalucía existen en la actualidad 29 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) de las que doce pertenecen al sector del aceite de oliva; ocho a vinos; tres a vinagres; dos a jamones y paletas; una al sector de frutas y hortalizas y otras tres a productos de otra naturaleza.

En cuanto a las IGP, en la actualidad hay 33 de las que 16 pertenecen al sector del vino; cinco al del pan y la repostería; cuatro a productos pesqueros; tres a jamones, paletas y carnes; dos a frutas y hortalizas; dos a aceitunas y otras dos a otros productos. En los casos del Jamón de Jabugo y del Cordero Segureño, se tratan de DOP e IGP de ámbito suprautonómico.

Finalmente, en Andalucía existen tres Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG), de jamón serrano, tortas de aceite de Castilleja de la Cuesta y leche certificada de granja, así como dos Indicaciones Geográficas (IG) para el Brandy de Jerez y el Vino de Naranja del Condado de Huelva.

Las ETG amparan alimentos con características específicas derivadas del método de elaboración, así como la Producción Ecológica y la Producción Integrada, menciones que se refieren al empleo de un sistema de producción respetuoso con el medio ambiente para la obtención de los alimentos amparados. Por su parte las IG se deben al reconocimiento específico de la calidad diferenciada que realiza la Unión Europea mediante una reglamentación comunitaria para las bebidas espirituosas.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible cuenta con distintas líneas de ayudas agroalimentarias relacionadas con regímenes de calidad, como las que se conceden a la promoción de los productos con calidad diferenciada, a los consejos reguladores para la mejora de la gestión y el control de las DOP y las IGP o las de promoción de vinos en mercados de terceros países.

Según los últimos datos correspondientes a 2019, el número de industrias agroalimentarias en Andalucía era de 6.572. El sector agroindustrial andaluz agrupa a un 22 por ciento del total de la región, experimentando un importante aumento del valor de producción, en el volumen de negocio y en el número de ocupados.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: BODEGAS NAVARRO
  • 21.8.21
La ola de calor que se registró en la provincia de Córdoba entre los pasados 12 y 16 de agosto ha provocado "fuertes daños" en los racimos de uva a causa de la deshidratación del fruto y del desecado de las hojas casqueras que, al situarse entre los sarmientos y la madera vieja de las cepas, protegen las partes más sensibles de la planta de las inclemencias meteorológicas.


Tal y como ha detallado el Aula de Viticultura en el último boletín semanal de la Agrupación para el Tratamiento Integrado en Agricultura (Atria), la ola de calor que sufrió buena parte de España entre los días 12 y 16 de agosto se concretó, en los viñedos amparados por la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, en rachas de viento "no muy fuertes pero muy cálidas", con temperaturas superiores a los 45 grados.

Todo ello, unido a una humedad relativa extraordinariamente baja, provocó que se incrementara la maduración de la uva "en dos o tres grados Baumé" en apenas cinco días. "La ola de calor nos obliga a modificar el orden de la recolección", reconoció Ángela Portero, responsable del Aula de Viticultura, quien recomendó "priorizar las parcelas más afectadas por el calor y con mayor cantidad de racimos deshidratados, ya que la graduación es suficiente en casi todos los viñedos".

Con todo, la ingeniera agrónoma que está al frente del Aula de Viticultura advirtió que "hay parcelas en tierras más arcillosas en las que, posiblemente, no sea rentable recolectar la uva", por lo que sugirió "dejar para el final" de la campaña estas fincas "por si se producen lluvias" en la recta final de la vendimia y, de este modo, se compensa el déficit hídrico que arrastran las plantas.

"En suelos más arcillosos, los daños han sido muy altos y han provocado prácticamente la deshidratación de todos los racimos", lamentó Ángela Portero, que detalla en su informe que las cepas presentan menos daños en la zona de los Llanos. Con todo, añadió que "la cara suroeste de los racimos está quemada, al igual que el fruto de las cepas más viejas".

En efecto, la incidencia de las altas temperaturas en Montilla-Moriles varía en función de la ubicación de los pagos y de la edad de las plantas. "Las viñas viejas, que suelen estar plantadas en cabeza, han resultado más afectadas", reconoció la responsable del Aula de Viticultura, quien recomendó "vendimiar por separado las parcelas o rodales con racimos sin deshidratación, así como aquellas cepas que presentan racimos quemados por el calor".

Para el caso de las parcelas que registran vides con racimos deshidratados y otros en aparente buen estado, el Consejo Regulador insta a los viticultores a "separar los frutos en cajas distintas" para que se puedan realizar "elaboraciones separadas" por parte de los lagares y de las bodegas.

En lo que respecta a la recolección con máquinas cosechadoras –una modalidad de trabajo que ha cumplido ya diecisiete años en la zona Montilla-Moriles y que permite cosechar una gran cantidad de fruto a salvo de las elevadas temperaturas que se registran en las horas centrales de la mañana–, desde el Consejo Regulador recomiendan recolectar primero las parcelas o los linios donde los racimos estén sin deshidratar y que presenten una graduación apropiada para, posteriormente, recolectar las plantas con "cierto porcentaje de racimos afectados", lo que obligará a los propietarios de las fincas a contar con más equipos para el transporte de la uva.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 20.8.21
El Grupo Pérez Barquero, una de las firmas de referencia en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, ha dado por finalizada la vendimia para la elaboración de sus vinos blancos jóvenes más conocidos: Viñaverde, Viña Amalia y Finca La Cañada Verdejo.


“La recolección de la uva se ha realizado de madrugada, para evitar las horas centrales del día, ya que las altas temperaturas pueden tener efectos negativos sobre los trabajadores y, también, sobre la propia uva”, explicó a Andalucía Digital la responsable de Marketing de Grupo Pérez Barquero, Adela Córdoba, quien detalló que, desde hace casi dos décadas, la cosecha se realiza de forma manual y, también, con maquinaria provista de mesas de selección.

“Dado que las uvas se cultivan en la Finca La Cañada y se molturan en el mismo lagar, situado en el corazón de la Sierra de Montilla, el fruto llega a las tolvas todavía fresco, con todas sus propiedades organolépticas”, resaltó Adela Córdoba, quien añadió que “inmediatamente después se moltura y se extrae el mosto yema, que fermentará en depósitos de acero inoxidable a solo 15 grados de temperatura”.

Los vinos blancos jóvenes del Grupo Pérez Barquero representan la punta de lanza en la DOP Montilla-Moriles y, también, en Andalucía. No en vano, la firma lanzó en 1983 Viñaverde, uno de los vinos más reconocidos en los hogares y en los establecimientos de hostelería.

“Hace casi cuatro décadas incorporamos a nuestra amplia gama de vinos tradicionales generosos los blancos jóvenes, que se caracterizan por ser muy aromáticos y frescos”, destacó la responsable de Marketing de Pérez Barquero en referencia a estos vinos en cuya elaboración son protagonistas también los vidueños.

“La vendimia temprana o en verde de la uva Pedro Ximénez acentúa la acidez y aligera el grado alcohólico, mientras que las variedades Moscatel o Verdejo dan lugar a vinos muy refrescantes y aromáticos”, subrayó Córdoba, quien hizo especial hincapié en el papel que desempeñan las tierras albarizas de la Sierra de Montilla, que se enmarcan en la Zona de Calidad Superior, y que aportan al vino “pureza y toques salinos”.

Tras Viñaverde, el Grupo Pérez Barquero incorporó a su amplia gama de vinos la marca Viña Amalia –elaborada con una selección de uva Pedro Ximénez, con un toque de Moscatel y con un ramillete de Vidueños– y, en 2014, el monovarietal verdejo Finca La Cañada –cuya uva se corta de madrugada y se moltura de inmediato en el propio lagar de la firma–.

“Durante la elaboración de nuestros vinos blancos, más jóvenes, suaves y especialmente refrescantes gracias a sus tonos vegetales y salinos, seguimos un proceso totalmente aséptico, a baja temperatura y de madrugada, evitando así oxidaciones y preservando los aromas frescos y frutales de cada variedad”, concluyó Adela Córdoba.

Santo y seña de la zona Montilla-Moriles

El Grupo Pérez Barquero está integrado por cuatro bodegas de la DOP Montilla-Moriles: Gracia Hermanos, Compañía Vinícola del Sur, Tomás García y Pérez Barquero. Desde su fundación en 1905, esta institución, santo y seña de la comarca vitivinícola cordobesa, ha cuidado con la mayor atención y esmero todas las labores que giran alrededor de la creación del vino.

Desde la selección de los mejores pagos de viñas –albarizas de la Sierra de Montilla y de Moriles Altos- hasta la recolección, el transporte y la molturación de la uva, Pérez Barquero presta atención a todos los pasos que continúan con la elaboración del mosto nuevo, su cata y su selección, previa al destino final que, según sus características, serán las botas de crianza, en la amplia gama de vinos de la zona: Finos, Olorosos, Amontillados, Palos Cortados y Dulces de Pedro Ximénez.


Reconocido con las distinciones más relevantes en el mundo del vino –con las máximas puntuaciones Parker, multitud de premios y medallas en concursos nacionales e internacionales, así como extraordinarias reseñas en las principales guías–, el Grupo Pérez Barquero ha extendido su nombre por todos los rincones del territorio nacional. No en vano, sus vinos, brandis y vinagres se encuentran en más de cincuenta países de los cinco continentes, figurando a la cabeza de los exportadores de vinos de la zona.

Asimismo, Pérez Barquero es una de las pocas bodegas españolas distinguidas con el sello Pyme Innovadora concedido por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: GRUPO PÉREZ BARQUERO

GRUPO PÉREZ BARQUERO


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