:::: MENU ::::
  • 13.10.15
La vendimia 2015 concluirá en el marco Montilla-Moriles con una cosecha sensiblemente superior a la que había previsto inicialmente el sector vitivinícola. De esta forma, y a falta del aforo definitivo que facilitará en las próximas semanas el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía eleva hasta los 42 millones de kilos la cantidad de uva que se procesará en las bodegas, lagares y cooperativas durante la presente campaña.



La cantidad de uva que ahora maneja el Ejecutivo autonómico contrasta con los 47,5 millones de kilos de uva blanca que se recolectaron en el 2014 y, especialmente, con los 35 millones de kilos que se esperaban recolectar al inicio de la campaña, tras una inusual ola de calor que propició en la Campiña cordobesa casi un mes y medio con temperaturas por encima de los 40 grados, que debilitaron muchas cepas, afectando de manera considerable a la maduración del fruto y a la graduación alcohólica de la uva.

Sin embargo, tal y como detalló el delegado territorial de Agricultura, Francisco Zurera, “las precipitaciones de primeros de septiembre beneficiaron mucho al viñedo”, dado que los racimos acumulaban un gran “estrés hídrico” por falta de agua, circunstancia que se corrigió con la lluvia sin registrarse problemas de podredumbre gris, una enfermedad criptogámica que complica el proceso de crianza del vino, haciendo la fermentación más compleja.

En los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

En lo que respecta a la cosecha de variedades tintas, la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural situó el aforo del fruto cosechado en los viñedos amparados por el indicativo Vinos de la Tierra de Córdoba en seis millones de kilos, lo que implicaría una reducción del 20 por ciento con respecto a la vendimia del pasado año.

De este modo, por tercer año consecutivo, la vendimia tinta que se lleva a cabo en la Campiña cordobesa sufrirá un descenso considerable, tras los 8,9 millones de kilos con los que se cerró la campaña del 2013 y los 7,5 millones que se molturaron en el 2014.

En cualquier caso, el delegado territorial de Agricultura, Francisco Zurera, volvió a hacer hincapié en la "calidad excepcional" del fruto. Las escasas precipitaciones –en torno a los 400 litros por metro cuadrado cuando la media está próxima a los 600– y su distribución irregular a lo largo del año –concentrándose casi todas en otoño y muy pocas en invierno y primavera– "hicieron que el viñedo presentara menor carga de fruta que en un año normal, aunque en un muy buen estado sanitario".

La vendimia arrancó el pasado 23 de julio en el Lagar de Las Puentes, uno de los enclaves vitivinícolas de referencia en la Sierra de Montilla, con la recolección de la uva chardonnay, ideal para la elaboración de vinos jóvenes sin crianza. Tras las primeras variedades en vendimiarse, se han cosechado las variedades tintas y, finalmente, la Pedro Ximénez.

Más de 10 millones de kilos sobre las paseras

La zona Montilla-Moriles ha destinado finalmente más de 10 millones de kilos de uva a la elaboración de vino dulce Pedro Ximénez, una cifra que rebasa en un 50 por ciento la cantidad de fruto que se extendió sobre las paseras durante la vendimia anterior y que la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía sitúa en siete millones de kilos.

El aumento de la demanda de este vino por parte de los mercados nacionales e internacionales ha llevado a las bodegas y cooperativas del marco Montilla-Moriles a incrementar su producción de manera considerable, tal y como apuntó el propio delegado territorial, Francisco Zurera.

Junto con la cooperativa La Aurora, las Bodegas del Pino de Montalbán y las Bodegas Galán Portero de Montilla, una de las principales entidades productoras de vino dulce Pedro Ximénez es la cooperativa San Acacio de Montemayor, cuya pasera suele ser la primera en instalarse en la zona Montilla-Moriles. Y es que los viñedos de sus socios se ubican mayoritariamente en terrenos arenosos, lo que hace que las uvas maduren entre una semana y diez días antes que en el resto de la comarca.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

DEPORTES - MONTALBÁN DIGITAL

FIRMAS
Montalbán Digital te escucha Escríbenos