El Aula de Viticultura del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles ha pedido a los viticultores que respeten el plazo de seguridad entre el último tratamiento y la recolección de la uva en cada parcela, coincidiendo con el inicio de la vendimia 2026 y con el avance desigual de la maduración del fruto en los distintos pagos del marco vitivinícola.
Esta recomendación técnica llega apenas unos días después del comienzo oficial de la campaña, cuyas primeras uvas fueron recogidas en las parcelas de los herederos de Ángel Lara Carmona. Las labores comenzaron con las variedades blancas tempranas Moscatel y Sauvignon Blanc, antes de extenderse progresivamente a la Pedro Ximénez, predominante en el marco Montilla-Moriles, una de las zonas vitivinícolas en todo el territorio de la Europa continental que celebran la vendimia de manera más temprana.
En ese sentido, la ingeniera agrónoma Ángela Portero, responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador, recuerda que es necesario "respetar el plazo de seguridad entre el último tratamiento y la recolección en cada parcela". La proximidad de la cosecha obliga, por tanto, a tener presente la fecha prevista para el corte de la uva antes de efectuar cualquier intervención en el viñedo.
Y es que el seguimiento fenológico señala que las variedades Moscatel, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Tempranillo se encuentran ya en fase de maduración. Por su parte, el estado predominante de la Pedro Ximénez es el pleno envero, mientras que las parcelas más atrasadas permanecen en el inicio del envero. Los controles efectuados el pasado viernes 17 de julio muestran diferencias apreciables entre pagos, sistemas de conducción y condiciones de cultivo.
Así, en la zona de Los Llanos, la Pedro Ximénez alcanzaba 8 grados Baumé en cepas cultivadas en espaldera y 8,5 grados Baumé en las plantas más tradicionales de vaso. En Las Arenas, la muestra de Pedro Ximénez cultivada en espaldera y con riego llegaba a 9,5 grados Baumé, mientras que la conducida en vaso y con riego se situaba en 8,5 grados Baumé.
De igual modo, las muestras de Pedro Ximénez recogidas en la Sierra ofrecían 7 grados Baumé en las cepas conducidas en vaso y 7,5 grados Baumé en espaldera. El Aula de Viticultura precisa que estos valores son aproximados y sirven para ofrecer una referencia sobre la evolución de la maduración, que puede variar de una parcela a otra.
Por otro lado, entre las variedades de recolección más temprana, la Moscatel alcanzaba 10 grados Baumé en Los Llanos y 7,5 grados Baumé en la Sierra. La muestra de Verdejo tomada en este último pago también registraba 7,5 grados Baumé. El valor más elevado de los incluidos en el boletín correspondía a la Cabernet Sauvignon de Moriles Alto, con 12 grados Baumé, seguida de una muestra de uva tinta de La Sierra, que se encontraba en 10,5 grados Baumé.
Estas mediciones acompañan unas perspectivas favorables para la vendimia 2026. Las estimaciones iniciales del Consejo Regulador apuntan a que la producción podría crecer entre un 35 y un 45 por ciento respecto a la campaña anterior, cuando la cosecha se situó en 20 millones de kilos de uva, en gran medida por los efectos perniciosos de la plaga de mildiu que asoló el marco vitivinícola cordobés. El organismo también ha destacado el buen estado sanitario de la uva y la calidad general que presenta el fruto tras unas condiciones climatológicas que han favorecido el desarrollo de las cepas.
No obstante, el boletín técnico identifica incidencias localizadas que requieren vigilancia. En el apartado de enfermedades, el Aula de Viticultura informa de la aparición de nuevos focos de oídio con síntomas en los racimos, aunque recomienda limitar los tratamientos a los rodales afectados. En cambio, no se observa podredumbre, si bien los técnicos aconsejan mantener la atención sobre las parcelas ante cualquier posible cambio.
Además, Ángela Portero presta una atención especial a la yesca y recomienda adoptar medidas quirúrgicas en las plantas que presenten síntomas. La especialista montillana detalla que "en las cepas con síntomas se debe aplicar cirugía en verde y marcar las cepas para la poda de invierno". Esta intervención estival descrita en el boletín consiste en rasgar verticalmente el tronco y los brazos de las cepas conducidas en cordón Royat mediante la espada de la motosierra, profundizando únicamente hasta la médula para tratar de frenar el avance de la enfermedad.
En lo que respecta a otras plagas y enfermedades, el Aula de Viticultura aconseja vigilar los pequeños focos de araña amarilla que se han detectado en algunas parcelas del marco. También constata la presencia de larvas y adultos de mosquito verde en las zonas de crecimiento de las plantas, aunque los tratamientos deben reservarse para los viñedos en los que se haya confirmado la presencia del insecto, ya que una población elevada que permanezca en la parcela puede terminar provocando daños visibles en las hojas.
De igual modo, desde el Consejo Regulador señalan que la aplicación de protectores solares puede ayudar a la vegetación durante este periodo del ciclo. Esta recomendación se incorpora a las medidas de seguimiento de unas cepas que afrontan las semanas clave de maduración y recolección en pleno verano.
Por otro lado, el Aula de Viticultura ha detectado síntomas relacionados con una utilización inadecuada de herbicidas, por lo que Ángela Portero insiste en la importancia de elegir el momento apropiado para su empleo, utilizar una forma de aplicación que evite alcanzar la cepa y comprobar que el producto esté autorizado para su uso en el viñedo.
En paralelo, el Consejo Regulador reconoce que "afronta este periodo con ilusión y máxima responsabilidad, reconociendo el esfuerzo, dedicación y rigor de nuestros viticultores, enólogos y bodegueros". El organismo que preside Javier Martín añade que "su labor coordinada, sumada al riguroso control de origen y calidad desplegado por el personal del Consejo Regulador en lagares y bodegas, garantiza la excelencia de los vinos y vinagres protegidos".
Esta recomendación técnica llega apenas unos días después del comienzo oficial de la campaña, cuyas primeras uvas fueron recogidas en las parcelas de los herederos de Ángel Lara Carmona. Las labores comenzaron con las variedades blancas tempranas Moscatel y Sauvignon Blanc, antes de extenderse progresivamente a la Pedro Ximénez, predominante en el marco Montilla-Moriles, una de las zonas vitivinícolas en todo el territorio de la Europa continental que celebran la vendimia de manera más temprana.
En ese sentido, la ingeniera agrónoma Ángela Portero, responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador, recuerda que es necesario "respetar el plazo de seguridad entre el último tratamiento y la recolección en cada parcela". La proximidad de la cosecha obliga, por tanto, a tener presente la fecha prevista para el corte de la uva antes de efectuar cualquier intervención en el viñedo.
Y es que el seguimiento fenológico señala que las variedades Moscatel, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Tempranillo se encuentran ya en fase de maduración. Por su parte, el estado predominante de la Pedro Ximénez es el pleno envero, mientras que las parcelas más atrasadas permanecen en el inicio del envero. Los controles efectuados el pasado viernes 17 de julio muestran diferencias apreciables entre pagos, sistemas de conducción y condiciones de cultivo.
Así, en la zona de Los Llanos, la Pedro Ximénez alcanzaba 8 grados Baumé en cepas cultivadas en espaldera y 8,5 grados Baumé en las plantas más tradicionales de vaso. En Las Arenas, la muestra de Pedro Ximénez cultivada en espaldera y con riego llegaba a 9,5 grados Baumé, mientras que la conducida en vaso y con riego se situaba en 8,5 grados Baumé.
De igual modo, las muestras de Pedro Ximénez recogidas en la Sierra ofrecían 7 grados Baumé en las cepas conducidas en vaso y 7,5 grados Baumé en espaldera. El Aula de Viticultura precisa que estos valores son aproximados y sirven para ofrecer una referencia sobre la evolución de la maduración, que puede variar de una parcela a otra.
Por otro lado, entre las variedades de recolección más temprana, la Moscatel alcanzaba 10 grados Baumé en Los Llanos y 7,5 grados Baumé en la Sierra. La muestra de Verdejo tomada en este último pago también registraba 7,5 grados Baumé. El valor más elevado de los incluidos en el boletín correspondía a la Cabernet Sauvignon de Moriles Alto, con 12 grados Baumé, seguida de una muestra de uva tinta de La Sierra, que se encontraba en 10,5 grados Baumé.
Estas mediciones acompañan unas perspectivas favorables para la vendimia 2026. Las estimaciones iniciales del Consejo Regulador apuntan a que la producción podría crecer entre un 35 y un 45 por ciento respecto a la campaña anterior, cuando la cosecha se situó en 20 millones de kilos de uva, en gran medida por los efectos perniciosos de la plaga de mildiu que asoló el marco vitivinícola cordobés. El organismo también ha destacado el buen estado sanitario de la uva y la calidad general que presenta el fruto tras unas condiciones climatológicas que han favorecido el desarrollo de las cepas.
No obstante, el boletín técnico identifica incidencias localizadas que requieren vigilancia. En el apartado de enfermedades, el Aula de Viticultura informa de la aparición de nuevos focos de oídio con síntomas en los racimos, aunque recomienda limitar los tratamientos a los rodales afectados. En cambio, no se observa podredumbre, si bien los técnicos aconsejan mantener la atención sobre las parcelas ante cualquier posible cambio.
Además, Ángela Portero presta una atención especial a la yesca y recomienda adoptar medidas quirúrgicas en las plantas que presenten síntomas. La especialista montillana detalla que "en las cepas con síntomas se debe aplicar cirugía en verde y marcar las cepas para la poda de invierno". Esta intervención estival descrita en el boletín consiste en rasgar verticalmente el tronco y los brazos de las cepas conducidas en cordón Royat mediante la espada de la motosierra, profundizando únicamente hasta la médula para tratar de frenar el avance de la enfermedad.
En lo que respecta a otras plagas y enfermedades, el Aula de Viticultura aconseja vigilar los pequeños focos de araña amarilla que se han detectado en algunas parcelas del marco. También constata la presencia de larvas y adultos de mosquito verde en las zonas de crecimiento de las plantas, aunque los tratamientos deben reservarse para los viñedos en los que se haya confirmado la presencia del insecto, ya que una población elevada que permanezca en la parcela puede terminar provocando daños visibles en las hojas.
De igual modo, desde el Consejo Regulador señalan que la aplicación de protectores solares puede ayudar a la vegetación durante este periodo del ciclo. Esta recomendación se incorpora a las medidas de seguimiento de unas cepas que afrontan las semanas clave de maduración y recolección en pleno verano.
Por otro lado, el Aula de Viticultura ha detectado síntomas relacionados con una utilización inadecuada de herbicidas, por lo que Ángela Portero insiste en la importancia de elegir el momento apropiado para su empleo, utilizar una forma de aplicación que evite alcanzar la cepa y comprobar que el producto esté autorizado para su uso en el viñedo.
En paralelo, el Consejo Regulador reconoce que "afronta este periodo con ilusión y máxima responsabilidad, reconociendo el esfuerzo, dedicación y rigor de nuestros viticultores, enólogos y bodegueros". El organismo que preside Javier Martín añade que "su labor coordinada, sumada al riguroso control de origen y calidad desplegado por el personal del Consejo Regulador en lagares y bodegas, garantiza la excelencia de los vinos y vinagres protegidos".
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR




































