El temporal de lluvia Ingrid, que afecta a buena parte de España, ha obligado esta mañana a cerrar al tráfico la carretera comarcal CO-4207, que une Montilla y Montalbán de Córdoba, tras volverse a anegar el tramo afectado por el desbordamiento del arroyo Salado, un punto negro que se repite cada vez que llueve con cierta intensidad en la Campiña Sur y que ha dejado a numerosos conductores sin una de las conexiones más transitadas entre las dos localidades vecinas.
El corte, que se ha decretado a las 7.31 de esta mañana, ha obligado a interrumpir el tráfico en ambos sentidos entre los kilómetros 4 y 6, justo donde una enorme balsa de agua ha vuelto a convertir la calzada en un terreno impracticable. De hecho, ayer por la mañana se tuvo que señalizar un estrechamiento en ese punto de la calzada por este mismo motivo.
La Dirección General de Tráfico (DGT) confirma que la Guardia Civil mantiene acordonada la zona mientras Mantenimiento de Carreteras trabaja para restablecer la circulación. La proximidad del cauce y la escasa diferencia de cota, unidas a la sedimentación acumulada durante décadas, hacen que la vía colapse incluso con precipitaciones moderadas.
Según meteomontilla, una herramienta impulsada por el bombero montillano Juan Antonio Arias Arroyo, Montilla registró ayer 11,9 litros por metro cuadrado a lo largo de la jornada, elevando a 49,9 litros el balance provisional desde el 1 de enero.
Mientras tanto, el cierre de la CO-4207 vuelve a recordar la urgencia de una actuación que lleva años sobre la mesa. No en vano, la Diputación de Córdoba anunció el pasado verano una inversión de 1,4 millones de euros para construir un nuevo puente metálico y elevar el trazado de la carretera entre los puntos 5+406 y 5+434. El objetivo es claro: solventar la escasa distancia entre la estructura actual y el nivel del arroyo Salado, que ha ido subiendo por la acumulación de sedimentos.
El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, definió entonces el proyecto como “una reivindicación histórica” desbloqueada tras dos años de negociaciones con la CHG. “La conexión natural entre Montalbán y Montilla se ve muy afectada cuando hay lluvias, y eso genera numerosos problemas. Hemos diseñado un puente útil y eficaz que solucionará definitivamente esta situación”, aseguró durante una visita al tramo afectado.
El alcalde de Montalbán, Miguel Ruz, recalcó que esta carretera no es solo una vía de acceso cotidiano para sus vecinos, sino un enlace estratégico para buena parte del tráfico que se dirige al centro de reciclaje ubicado en su municipio. Por su parte, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, insistió en que los cambios en los modelos de cultivo han incrementado la sedimentación en los últimos años, haciendo que el punto crítico se inunde cada vez con mayor facilidad.
El corte, que se ha decretado a las 7.31 de esta mañana, ha obligado a interrumpir el tráfico en ambos sentidos entre los kilómetros 4 y 6, justo donde una enorme balsa de agua ha vuelto a convertir la calzada en un terreno impracticable. De hecho, ayer por la mañana se tuvo que señalizar un estrechamiento en ese punto de la calzada por este mismo motivo.
La Dirección General de Tráfico (DGT) confirma que la Guardia Civil mantiene acordonada la zona mientras Mantenimiento de Carreteras trabaja para restablecer la circulación. La proximidad del cauce y la escasa diferencia de cota, unidas a la sedimentación acumulada durante décadas, hacen que la vía colapse incluso con precipitaciones moderadas.
Según meteomontilla, una herramienta impulsada por el bombero montillano Juan Antonio Arias Arroyo, Montilla registró ayer 11,9 litros por metro cuadrado a lo largo de la jornada, elevando a 49,9 litros el balance provisional desde el 1 de enero.
Mientras tanto, el cierre de la CO-4207 vuelve a recordar la urgencia de una actuación que lleva años sobre la mesa. No en vano, la Diputación de Córdoba anunció el pasado verano una inversión de 1,4 millones de euros para construir un nuevo puente metálico y elevar el trazado de la carretera entre los puntos 5+406 y 5+434. El objetivo es claro: solventar la escasa distancia entre la estructura actual y el nivel del arroyo Salado, que ha ido subiendo por la acumulación de sedimentos.
El presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, definió entonces el proyecto como “una reivindicación histórica” desbloqueada tras dos años de negociaciones con la CHG. “La conexión natural entre Montalbán y Montilla se ve muy afectada cuando hay lluvias, y eso genera numerosos problemas. Hemos diseñado un puente útil y eficaz que solucionará definitivamente esta situación”, aseguró durante una visita al tramo afectado.
El alcalde de Montalbán, Miguel Ruz, recalcó que esta carretera no es solo una vía de acceso cotidiano para sus vecinos, sino un enlace estratégico para buena parte del tráfico que se dirige al centro de reciclaje ubicado en su municipio. Por su parte, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, insistió en que los cambios en los modelos de cultivo han incrementado la sedimentación en los últimos años, haciendo que el punto crítico se inunde cada vez con mayor facilidad.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA (ARCHIVO)
FOTOGRAFÍA: DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA (ARCHIVO)






























